
Nosotros dedicamos parte de nuestra actividad gremial a otras cosas. ¡Teníamos un teatro! ¡El Teatro Obrero del Chubut! ¡Un nombre muy ostentoso! Ahí trabajaba el mismo Siebt, Esther García Ojeda, Pepe Pérez Luces y yo que al final era tan malo que terminé de apuntador! Y… Pirucho Martínez y otro muchacho que era telefónico y ya no recuerdo como se llamaba.
¡Dábamos obras por todos los pueblos y las dábamos con fines benéficos! Para el 28 de julio de 1952 se nos ocurrió hacer una concentración de todos los coros del Valle del Chubut… ¡Coros galeses! Yo era el único galés de origen y conocía algunos de ellos en Dolavon, como David Jones que era Gerente del Banco de Londres en aquel tiempo. Fuimos a hablar con ellos que en realidad no veían con mucho agrado al peronismo. Nosotros les dijimos que en definitiva lo que queríamos era rendir un homenaje. Cuando finalmente estaba todo listo para el acto, dos días antes se muere Eva Perón! Entonces se suspendió todo y hubo que ir al Teatro Verdi para ver la función. Bueno, cuando terminó el duelo ¡volvimos a la carga! ¡Fue una linda fiesta!
Recuerdo también que por 1958 siendo Gobernador Galina se nos ocurrió hacer un torneo atlético intergremial, que consistía en distintas competencias: carreras de bicicletas alrededor de la Laguna, un torneo de fútbol, un torneo de atletismo y la noche bailes para elegir a la reina. Fue para el 1º de mayo. Al gordo de Fotolux que trabajaba en la radio lo pusimos de locutor para animar los bailes y anunciar los resultados. Lo hicimos en el San David cuyo presidente era Mariano Merayo. La Provincia a través del gobernador Gallina nos dio los premios.
Fueron unas copas! ¡Y todas las medallas grabadas! ¡Fue un éxito! El gremio bancario se llevó la copa, y los ferroviarios salimos segundos en el torneo. ¡Fue una linda fiesta! Como nos habían autorizado para poner una ruleta nos daba margen para ampliar el programa. Estaba Carballo que era un levantador de pesas y campeón argentino y sudamericano. Le escribimos una carta y le pagamos el avión del Aeroclub de Esquel para que viniera. Además Mariano Moreno había contratado dos orquestas: una era la de Cilano y la otra, creo, que era la de Polanco. Se agregó también la orquesta del hermano de Mariano Merayo, Francisco Merayo.
Texto de “Los ferroviarios que perdimos el tren” – Testimonio de Gilberto Hughes
