La mujer oriunda de Esquel representó a Chubut en una nueva edición de la Cumbre Latinoamericana de Equinoterapia, compartiendo su enfoque sobre constelaciones sistémicas asistidas con caballos y el vínculo entre personas y naturaleza.
La profesional esquelense Liliana Carli, fue parte de la IV Cumbre Latinoamericana de Equinoterapia, Equoterapia y Deportes Ecuestres Adaptados, realizada en el marco de la exposición “Nuestros Caballos 2026” en el predio de La Rural, en la ciudad de Buenos Aires.
El evento reunió a especialistas de distintos países, consolidándose como un espacio de intercambio, debate y actualización en torno a una disciplina que crece sostenidamente en el campo de la salud, la inclusión y el desarrollo humano.
Durante su exposición, Liliana Carli presentó la charla titulada “Nada está separado, todo es parte del todo”, donde abordó su experiencia en el trabajo con constelaciones sistémicas asistidas con caballos.

Lejos de encuadrar esta práctica como una terapia tradicional, Carli la definió como una experiencia transformadora que permite observar la conexión entre la historia personal, el entorno familiar y el vínculo con la naturaleza. En ese proceso, el caballo cumple un rol central como facilitador, aportando sensibilidad y generando nuevas formas de percepción.
El enfoque integra distintas disciplinas y propone una mirada amplia sobre el desarrollo humano, en la que la experiencia y la observación ocupan un lugar tan importante como la validación científica.
Uno de los aspectos más destacados de la cumbre fue el nivel de intercambio entre profesionales. La participación de psicólogos, médicos, kinesiólogos, veterinarios y especialistas de diferentes países permitió enriquecer el debate y abrir nuevas perspectivas sobre la equinoterapia.

En ese marco, Carli valoró especialmente el diálogo generado y la posibilidad de compartir experiencias diversas. El encuentro también incluyó exposiciones de referentes internacionales y proyectos innovadores, desde intervenciones en contextos terapéuticos hasta iniciativas sociales que llevan caballos a hospitales y espacios comunitarios.
La equinoterapia —que combina la interacción con caballos y objetivos terapéuticos, educativos y sociales— continúa consolidándose como una herramienta integral. Sus beneficios abarcan dimensiones físicas, emocionales y cognitivas, y su alcance se extiende a personas con discapacidad, pero también a quienes atraviesan situaciones de estrés, ansiedad o dificultades vinculares.
En este contexto, espacios como la cumbre internacional resultan fundamentales para fortalecer su desarrollo, promover la formación profesional y avanzar hacia marcos más claros de regulación y reconocimiento.
Más allá del contenido técnico, la participación de Liliana Carli tuvo también un valor simbólico: representar a la región y visibilizar el trabajo que se realiza en la cordillera.

Desde Esquel, donde el vínculo con la naturaleza forma parte de la vida cotidiana, estas prácticas encuentran un terreno fértil para desarrollarse. En ese sentido, la presencia en un ámbito internacional no solo permite compartir experiencias, sino también posicionar a la Patagonia como un espacio activo en la construcción de nuevas miradas sobre salud, bienestar y comunidad.
La experiencia en la cumbre deja abierta la puerta a futuras articulaciones, proyectos conjuntos y nuevas instancias de formación. En un campo en expansión, donde el conocimiento se construye de manera interdisciplinaria, cada aporte suma.
Entre caballos, ciencia, intuición y territorio, la participación de Carli refleja una tendencia clara: la búsqueda de enfoques integrales que entiendan al ser humano en relación con su entorno. Y en ese camino, la cordillera también tiene mucho para decir.

