lunes, 27 de abril de 2026

El proyecto del Parque Fotovoltaico en Paso de Indios no es solo una obra de generación eléctrica: es la prueba piloto de un cambio de modelo energético en la provincia, con el que el gobierno busca dejar atrás los sistemas aislados a gasoil y avanzar hacia esquemas híbridos, más eficientes y sostenibles.

La iniciativa, impulsada por el gobierno provincial y ejecutada a través de la Empresa Provincial de Energía del Chubut, apunta a reemplazar el actual sistema de generación aislada a gasoil -caro, ineficiente y con frecuentes fallas- por un esquema híbrido basado en energía solar, almacenamiento en baterías y respaldo térmico.

Según explicó el gerente general de la empresa, Sebastián De la Vallina, el objetivo es claro: pasar de un sistema “costoso, contaminante y limitado” a otro “eficiente, sustentable y tecnológicamente más avanzado”. En términos prácticos, el cambio implica modificar completamente la forma en que se genera y administra la energía en la localidad.

El nuevo esquema funcionará como una microred autónoma. Durante el día, el parque fotovoltaico generará energía que no solo abastecerá el consumo inmediato, sino que también se almacenará en un banco de baterías. Ese almacenamiento será clave para garantizar el suministro durante la noche o en momentos de baja radiación solar. A diferencia del sistema actual, donde los generadores deben funcionar de manera constante, el nuevo modelo permitirá administrar la energía de forma inteligente, manteniendo un suministro continuo las 24 horas.

Los motores a gasoil no desaparecerán, pero pasarán a cumplir un rol secundario. Quedarán como respaldo del sistema, activándose solo en situaciones específicas, como picos de demanda o períodos prolongados de baja generación solar. Incluso en esos casos, su función principal será sostener o recargar el sistema de baterías, no abastecer directamente a toda la localidad como ocurre hoy.

Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el impacto en los costos. Se estima que el consumo de combustible podría reducirse en más de un 75%, lo que no solo implica un ahorro económico significativo, sino también una mejora en la logística y en la confiabilidad del servicio. Actualmente, el abastecimiento de gasoil y el mantenimiento de los equipos representan una de las principales fuentes de problemas en este tipo de sistemas aislados, con cortes que pueden extenderse durante horas o incluso días.

La obra demandará una inversión superior a los 8.000 millones de pesos y será financiada con fondos provenientes del endeudamiento provincial. En ese esquema, el Poder Ejecutivo transferirá los recursos a la empresa estatal, que tendrá a su cargo la ejecución del proyecto. La licitación se realizará bajo modalidad “llave en mano”, lo que implica que la empresa adjudicataria deberá entregar el parque completamente operativo, incluyendo la capacitación del personal local.

Este punto no es menor: el cambio de modelo también implica una reconversión técnica. Los trabajadores que hoy operan motores de generación a combustible deberán adaptarse a un sistema basado en electrónica, automatización y monitoreo en tiempo real. El parque incorporará tecnologías como sistemas PLC y SCADA, que permiten gestionar de manera integrada la generación solar, el almacenamiento en baterías y los equipos de respaldo.

Más allá del caso puntual de Paso de Indios, el proyecto forma parte de una estrategia más amplia. La Empresa Provincial de Energía del Chubut fue creada con el objetivo de tener un rol activo en el sistema energético, no solo ejecutando obras, sino también posicionándose como actor en el mercado mayorista. En ese sentido, ya inició gestiones para convertirse en compradora directa de energía, anticipándose a un escenario de desregulación del sector.

El parque fotovoltaico aparece así como el punto de partida de esa estrategia. La intención es que funcione como prueba piloto para replicar el modelo en otras localidades aisladas de la provincia, donde los costos de generación y la inestabilidad del servicio siguen siendo un problema estructural.

Con plazos que apuntan a tener el sistema operativo hacia fines del próximo verano, Paso de Indios se convierte en un caso testigo. Allí se pondrá a prueba no solo la eficiencia técnica del modelo, sino también su viabilidad económica y su capacidad de escalar en el resto del territorio provincial.

 

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