sábado, 16 de mayo de 2026

 

En la década de 1530 los españoles alcanzaron el territorio del imperio incaico, más poderoso y extenso que el de los “mexicas” Tal como lo hicieron en Tenochtitlan, atacaron Cuzco, vencieron al ejército inca y luego ejecutaron a su soberano Atahualpa en junio de 1533.

En los Andes centrales, los españoles, haciendo gala de su poder, denominan oficialmente con el nombre de Perú a este nuevo territorio bajo su dominio. Desde allí, y utilizando los caminos que antes recorrían los ejércitos incaicos, se expandió sobre el antiguo Tawantinsuyu’ con mayor severidad que la empleada antes por el Inca. Por suponerse dueños de un poder ilimitado, 1o ejercieron como tal, obligando a trabajar a los pueblos conquistados en todas aquellas tierras que previamente les quitaban, o a comprar productos españoles, o prohibiéndoles sus costumbres y creencias. Todo, bajo la amenaza constante de ser duramente castigados si no cumplían lo ordenado.

Más hacia el sur, otros españoles decidieron explorar el continente utilizando otras vías. En este caso, desde el oriente en busca de las míticas minas de oro y plata. E1 rio que luego será reconocido como “Rio de la Plata’, fue el utilizado para penetrar al continente hasta alcanzar los límites con lo que hoy es Perú. A su paso, fueron fundando nuevas poblaciones y obligando a los nativos que reclutaban a servir a los nuevos señores y a adoptar sus creencias y costumbres año 1535 aquellos españoles que al mando de Diego de Almagro habían conquistado el imperio Inca, hicieron su ingreso desde el Perú, al noroeste de lo que hoy es Argentina, utilizando como guías, a algunos integrantes de la nobleza cuzqueña que fueron acompañados por numerosos indios que obraron de auxiliares. El camino recorrido con la intención de entrar a lo que hoy es Chile, fue el que habían construido los incas y bordeaba por el oriente a la Puna. Una vez superada la cordillera, cosa que sucedió al año siguiente durante el cual entraron al valle de Copiapó, decidieron avanzar más hacia el sur hasta que encontraron el valle de Aconcagua. Durante el trayecto y en términos de comunicación con aquellas etnias que habían sido colonizadas por los incas, tuvo la ventaja que éstas hablaban la lengua quechua que fue impuesta por aquellos. Sin embargo, el fracaso de ese emprendimiento expedicionario no tardó en presentarse. Desilusionado por los nulos resultados de encontrar oro y cansado por la resistencia que le ofrecían los nativos, Don Diego decide abandonar el sitio y regresar.

En 1539 entra en escena Pedro de Valdivia. Dudando de la opinión que se iba generalizando en cuanto a que en Chile no había riquezas sino penares, consigue de Pizarro su autorización para incursionar en ese territorio, pero con la condición de que esa aventura fuese financiada por su propia fortuna que, por cierto, había aumentado considerablemente durante su paso por Perú.

Con esfuerzo, logró reunir para su hueste a sólo once soldados y alrededor de unos mil indios subordinados.

A diferencia de Almagro, su plan consideraba el ingreso por el Desierto de Atacama a través de Arequipa, y así lo hizo. Durante el trayecto, se le unieron otros expedicionarios que engrosaron sus filas, como los casos de Francisco de Villagra y Francisco de Aguirre. Continuó hacia el sur hasta llegar al valle de Copiapó, en el que decide en función del poder conferido, tomar posesión en nombre del Rey de España y asignarle el nombre de Nueva Extremadura, al fin y al cabo, su tierra natal. Desde allí, avanzó manteniendo su dirección hacia el valle del Aconcagua en el que recibe una débil resistencia de la etnia “picunche” (“gente del norte” en lengua mapungdung) bajo el mando en ese momento del cacique Michimalonco.

El 12 de febrero de 1541, Valdivia funda a los pies del cerro Santa Lucía, encerrada por los brazos del río Mapocho, las bases de la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura. Al llegar a la zona, poblada por varios asentamientos indígenas que eran independientes entre sí. ésta todavía permanecía bajo el dominio del imperio inca a través de los “señores” locales o “curacas’.

Desde lo institucional y para afianzar el poder del imperio que representaba, Valdivia toma las siguientes medidas: sobre las tierras en las que estaban asentados los huaicoches, (o picunches, según los reches) diseña ciudad con forma de damero, dividiendo cada manzana en cuatro sola res que fueron entregados a los primeros conquistadores; luego crea el primer Cabildo de acuerdo al sistema jurídico e institucional que imponía la Corona, a fin de organizar la vida pública de los vecinos. Es ese Cabildo, el que luego y en nombre del Rey nombra Gobernador y Capitán General a Valdivia, cargo que acepta en junio de 1541, convirtiéndose en el primer Gobernador de Chile.

 

Fragmento del libro “Sobre la ocupación del norte patagónico”, de Miguel Contissa

 

 

Compartir.

Los comentarios están cerrados