jueves, 4 de junio de 2026

Las familias afectadas por el corrimiento del cerro Hermitte continúan atravesando una situación de incertidumbre y reclaman definiciones concretas sobre su futuro. Así lo manifestó el presidente de la Asociación Vecinal del barrio General Mosconi, Alfredo Gómez, quien advirtió que, a varios meses de la emergencia, todavía no existe un plan de trabajo claro que brinde previsibilidad a los vecinos. “Los tiempos de los funcionarios no son los tiempos de la gente”, resumió.

El dirigente barrial explicó que la problemática presenta múltiples realidades. “Hay vecinos que consideran que no podrán volver a sus casas y otros que quieren regresar, por lo que existen posiciones muy diferentes”, señaló, al tiempo que remarcó que las soluciones avanzan con lentitud frente a la urgencia que viven las familias afectadas.

Gómez indicó que en algunos sectores comenzaron las tareas para restablecer los servicios básicos, aunque persisten numerosas dificultades. En la avenida Mazaredo, por ejemplo, una parte de los residentes recuperó el suministro de gas, mientras que otros aún deben realizar reparaciones internas en sus viviendas. En el sector de Los Tilos, en tanto, se detectaron pérdidas en la red que impiden normalizar completamente el servicio.

A la preocupación por la demora en las soluciones se suma la incertidumbre sobre el destino del barrio. Según comentó el vecinalista, los habitantes manejan información extraoficial que indica que parte del sector podría ser clausurado y algunas viviendas demolidas. “Los vecinos están preocupados porque la información que manejan es que el barrio podría cerrarse y que algunas casas serían demolidas. Están tratando de ver cómo enfrentar esa situación”, afirmó.

El presidente de la vecinal recordó además que, desde el inicio de la emergencia, la institución acompañó a las familias damnificadas y trabajó junto a organismos municipales y fuerzas de seguridad. Sin embargo, cuestionó que con el correr de los meses dejaron de ser convocados a las instancias de diálogo.

“Lo que pedíamos era que las autoridades presentaran un plan de trabajo para que la gente se sintiera contenida y supiera qué iba a pasar a futuro. Si hay un plan, nosotros no lo conocemos. Esa es la realidad”, sostuvo.

Finalmente, Gómez aseguró que todavía existen numerosas necesidades sin resolver y que muchas familias continúan atravesando momentos críticos. “Todos están esperando que la Municipalidad les dé una solución. El problema es que los tiempos de los funcionarios no son los tiempos de la gente”, insistió.

En ese contexto, explicó que algunos vecinos ya evalúan avanzar con acciones legales, mientras que otros prefieren aguardar una respuesta oficial. “Los vecinos nos piden prudencia. Algunos están evaluando acciones legales y otros no. Lo que todos quieren es una respuesta que les permita resolver su situación”, concluyó.

 

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