
Misionero protestante alemán, autor de la obra Misionando por la Patagonia austral, producto de sus expediciones evangélicas por el río Santa Cruz y por la zona de Carmen de Patagones, tareas que inició con 22 años de edad.
En marzo de 1859 arriba a Punta Arenas, procedente de Keppel, con el reverendo Despard, rumbo a río Gallegos para encontrarse con la tribu de Casimiro Biguá.
Un año después vuelve a Keppel y regresa en junio de 1861 con Hunziker, y junto con Casimiro, marchan al interior patagónico.
Al efectuar sus oraciones, eran observados por los indígenas, y en cinco meses los religiosos trataron de inculcarles principios religiosos y coleccionar su vocabulario. Para mediados de 1862, Schmid se radica en forma estable a la derecha de la boca del río Santa Cruz, en un valle que luego sería conocido como Cañadón de los Misioneros. Levantan una casa de madera, una carpa y un cerco para los animales domésticos. En enero de 1863, los visita Stirling y escribe: “Los señores Schmid y Hunziker ocupan la que antes fuera la choza del señor Gardiner en la isla Keppel. Es pequeña, pero le han agregado dos compartimientos, uno para dormir y otro para cocinar (…) daban un aspecto alegre y confortable a la sede de la primera Misión Cristiana Protestante de Patagonia”.
En determinado momento, Schmid se ausentó durante tres meses con otra tribu de aborígenes procedentes del Norte, y a su regreso encontró muy perturbado a Hunziker por soledad. En este viaje llegó nuevamente hasta Punta Arenas.
A los 11 meses de estadía en Santa Cruz, arribó una goleta lobera para venderles alcohol a los aborígenes. Los misioneros nada lograron con palabras, entonces, al volver la goleta Gardiner pocos días después, los misioneros desmontaron sus construcciones y se embarcaron definitivamente.
De este trabajo quedaron unos 1.000 vocablos indígenas publicados tiempo después en la obra Vocabulary and Rudiments of Grammar of the Tsoneca Language; además hizo la traducción del Padre Nuestro a la lengua tehuelche. La misión evangelizadora la continuó luego por el arroyo Napostá, Bahía Blanca, y en abril de 1864, con Hunziker llega a Carmen de Patagones. Surgen diferencias entre ambos porque Schmid se negaba a hacer regalos a los nativos, esperando que “acudiesen espontáneamente en busca de la verdad y del Dios único y sintiesen por sí mismos la necesidad de aprender”.
El abandono de Hunziker y el mal estado de su salud, hicieron que en 1867 dejara Patagones, hasta que en 1874 debió regresar a Europa, y falleció en Ipswich el 20/11/1907.
