
Don Ernesto Piaggio nació en Génova, de la que emigró en 1875 para radicarse en Buenos Aires, trayendo un buen capital representando una compañía italiana de navegación y en 1883 se dedica a la industria inaugurando un establecimiento destinado al tratamiento del arroz, que importaba en grandes cantidades en aquel entonces desde el Piemonte (Italia) y una fábrica de almidón con los subproductos del arroz, que empezó a trabajar en 1889 y ésta fue la primera fábrica instalada en la República que permitió producir, con elementos nacionales, los que hasta esa fecha se importaban, llegando bien pronto a producir más de dos mil cajones mensuales. Su actividad fue múltiple ya que formó una pequeña flota de veleros de madera que hacían el cabotaje al litoral marítimo patagónico, lo que le permitió obtener una concesión de campos de 15.000 hs. en la Península Valdés (Chubut) juntamente con los De Alberti y De Ferrari, que también recibieron en concesión 15.000 hs. cada uno. En dicha forma se vinculó con la zona patagónica; fue, recorrió y exploró estudiando las posibilidades del aprovechamientos de sus recursos naturales.
El 8 de octubre de 1898 el señor Ernesto Piaggio forma una Sociedad con los señores Alejandro y José Ferro y Antonio Munno bajo la denominación de Piaggio, Ferro y Cía. para la explotación y extracción de sal de las Salinas Grandes y Chicas de la Península Valdés y Ferro, Piaggio y Cía. para la construcción y explotación de un ferrocarril desde la Salina Grande hasta Puerto Pirámides para embarcar los productos obtenidos en dichas salinas. Por otra parte Ernesto Piaggio empieza la organización de la crianza de ovinos en los campos que le fueron concedidos por el Gobierno Nacional. La obra realizada por Ernesto Piaggio en la Patagonia, especialmente en el Chubut, fue fructífera y sus resultados permitieron una amplia colonización de esa zona.
Fragmento del libro “La Patagonia como la conocí”, de Emilio Ferro
