La muestra en el Museo Regional Molino Andes recupera más de un siglo de historia coral de Cwm Hyfryd. La investigación fue realizada por María Esther Evans y reunió partituras, fotografías, objetos y memorias familiares. En la apertura, las voces volvieron a darle sonido a esa historia.
Este sábado 22 de agosto, el Museo Regional “Molino Andes” de Trevelin abrió la muestra “Voces del Tiempo” dedicada a recuperar parte de la extensa historia musical y coral de Cwm Hyfryd, el Valle Hermoso.
La investigación y realización de la muestra estuvo a cargo de María Esther Evans, presidenta de la Asociación Galesa 16 de Octubre, cuya labor sostenida en la recuperación y transmisión de la cultura galesa permitió reunir antiguas partituras, fotografías, programas, objetos y recuerdos conservados durante generaciones por distintas familias del Valle.
Pero en esta oportunidad, la historia no quedó solamente expuesta sobre las mesas.
La presentación estuvo atravesada por el canto. Mientras María Esther recorría nombres, épocas y lugares, las palabras daban paso a la música interpretada por descendientes y coros actuales. Participaron Coro Seion, Cor y Galon Ifanc, Cor Tresquel; y Fabricio y Alejandro.
Así, aquello que podía observarse en partituras de más de un siglo volvía a escucharse en el mismo territorio donde alguna vez había sido cantado.
Uno de los aspectos más interesantes que surge de la investigación permite comprender por qué existieron tantos coros distribuidos en diferentes puntos del Valle.
En aquellos años, los ríos constituían verdaderos límites naturales. Atravesarlos era difícil y las distancias condicionaban los encuentros. Por eso, en lugar de concentrarse toda la actividad coral en un único sitio, fueron surgiendo coros y conjuntos en diferentes sectores.
Cwm Hyfryd, la zona de las chacras, Bod Eglur o Corintos tuvieron sus propios referentes, que reunían a vecinos y familias para preparar cantos destinados a celebraciones, encuentros comunitarios, Eisteddfod y fechas especiales.
La propia geografía terminó influyendo en la organización de la vida cultural del Valle: allí donde un río o una distancia dificultaban el encuentro, cada familia encontraba su propia manera de reunirse alrededor de la música.
Las partituras recuperadas permiten reconstruir algo de aquella cotidianeidad: ensayos, encuentros, niños aprendiendo canciones y generaciones enteras vinculadas al canto.
También revelan que la tradición nunca permaneció inmóvil. Entre las historias recuperadas aparece la de William Heydn Pugh, quien además de cantar tocaba guitarra y violín e incorporó a su repertorio el tango El poncho viejo. Décadas después, Irving Evans lo transformaría en un arreglo para coro a cuatro voces.
Un detalle que permite observar cómo la tradición coral galesa, mientras se transmitía de generación en generación, también fue dialogando con la música y la cultura del territorio.
Durante la apertura, quizás el momento más significativo no estuvo solamente en contemplar los documentos. Estuvo en escucharlos.
Cada intervención musical tendió un puente entre las partituras antiguas y las voces actuales; entre quienes alguna vez se reunieron a ensayar en una chacra, una capilla o una casa familiar y quienes continúan encontrándose para cantar.
La investigación de María Esther Evans permite recuperar nombres, trayectorias y pequeñas historias que permanecían dispersas entre archivos y memorias familiares. Al reunirlas, también permite comprender que conservar este patrimonio no consiste solamente en proteger aquello que quedó del pasado, sino en generar las condiciones para que vuelva a circular y pueda ser reconocido por nuevas generaciones.
En Cwm Hyfryd, buena parte de esa memoria todavía tiene sonido.
La muestra podrá visitarse en el Museo Regional “Molino Andes” de Trevelin hasta el viernes 28 de agosto, de 16 a 18 horas.

