miércoles, 2 de septiembre de 2026

El cuartel de Bomberos Voluntarios de Epuyén incorporó nuevos elementos de seguridad gracias a una iniciativa que reunió a empresas, vecinos y organizaciones. El equipamiento permitirá reforzar la protección de los bomberos durante las emergencias.

Una cadena de solidaridad que comenzó lejos de Epuyén terminó transformándose en una ayuda concreta para quienes todos los días están preparados para responder ante una emergencia. El Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de Epuyén recibió recientemente una importante donación de elementos de seguridad destinados a mejorar las condiciones de trabajo y protección de los integrantes del cuartel.

La iniciativa tuvo como protagonista a Laura Yaya, conocida como “La Chica HYS”, quien se encargó de impulsar y gestionar la propuesta, visibilizando las necesidades que tenía el cuartel y articulando con distintos actores para que la ayuda finalmente pudiera llegar a la localidad cordillerana.

A la iniciativa se sumó Industrias De Pascale S.A., empresa que realizó la donación del equipamiento de seguridad. También participaron los Scouts Alhué Kidú, que aportaron recursos para la logística y el traslado de los elementos, mientras que el Distrito 3 – Zona 38 impulsó la campaña denominada “De Scout a Scout”, permitiendo articular la colaboración entre diferentes personas y organizaciones.

Aunque la donación puede expresarse en elementos materiales, para los bomberos representa algo mucho más importante; mayor protección al momento de intervenir en situaciones que pueden poner en riesgo su propia integridad.

La incorporación de recursos de seguridad no solamente beneficia a los bomberos; fortalece indirectamente la capacidad de respuesta de toda la comunidad.

El equipamiento de seguridad constituye una parte fundamental del trabajo bomberil. Incendios estructurales, incendios forestales, accidentes, rescates y otras emergencias requieren que quienes intervienen cuenten con elementos adecuados para desarrollar sus tareas.

Desde el cuartel destacaron precisamente ese significado de la donación y remarcaron que estos recursos están destinados al cuidado de quienes diariamente salen a proteger a vecinos y visitantes.

La institución agradeció a todas las personas que participaron de la iniciativa, incluyendo no solamente a quienes realizaron aportes materiales, sino también a quienes difundieron la necesidad, realizaron gestiones o colaboraron para que los elementos pudieran llegar hasta Epuyén.

Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa es que no se trató de una donación aislada. La ayuda fue posible a partir de una cadena de colaboración.

Los bomberos participan en incendios urbanos y forestales, accidentes vehiculares, búsquedas en zonas agrestes, rescates acuáticos y emergencias derivadas de fenómenos climáticos, además de desarrollar tareas preventivas y capacitaciones comunitarias relacionadas con primeros auxilios y utilización de extintores.

La gestión de Laura Yaya permitió poner en contacto las necesidades del cuartel con quienes podían realizar un aporte. Industrias De Pascale S.A. respondió con los elementos de seguridad, mientras que el movimiento scout colaboró para que la donación pudiera trasladarse hasta la localidad.

La campaña “De Scout a Scout”, impulsada por el Distrito 3 – Zona 38, terminó funcionando como un puente entre distintos actores y demostró cómo una necesidad concreta puede movilizar recursos cuando existen personas dispuestas a involucrarse.

Para una institución que depende en buena medida del acompañamiento comunitario para sostener y renovar sus recursos, este tipo de iniciativas adquiere un valor especial.

La historia de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Epuyén se remonta al 17 de octubre de 2001, cuando fue creada como respuesta a una necesidad concreta de una localidad que comenzaba a crecer y necesitaba fortalecer su sistema de protección y respuesta ante emergencias. Desde entonces, el cuartel sostiene un servicio ininterrumpido y se consolidó como una institución fundamental para la comunidad.

Actualmente, el Cuerpo Activo está integrado por 23 voluntarios, todos capacitados profesionalmente a través de la Academia Nacional de Bomberos Voluntarios. La estructura institucional se completa con una Comisión Directiva encargada de la administración de la asociación.

La importancia del cuartel se vuelve todavía más evidente por las características geográficas y ambientales de Epuyén. La localidad se encuentra inserta en un territorio cordillerano donde los incendios forestales y de interfase representan un riesgo permanente.

En los últimos años, además, la región atravesó temporadas particularmente complejas en materia de incendios, lo que puso de manifiesto la necesidad de contar con cuerpos de emergencia preparados, equipados y con capacidad de desplazamiento.

La reciente donación de equipos de seguridad se suma a otros avances que el cuartel logró concretar durante este año gracias al acompañamiento externo. En mayo de 2026 llegó a Epuyén una autobomba forestal Renault M210 4×4, equipada con un tanque de 3.800 litros de agua, destinada específicamente al combate de incendios forestales.

La unidad pudo llegar gracias a la colaboración de la Asociación Austral de Anestesia, Analgesia y Reanimación, además del aporte de vecinos, comercios y organizaciones que participaron de la campaña impulsada para conseguir el vehículo.

Para el Día del Niño, la institución organizó una jornada para agasajar a los pequeños de la localidad.

La incorporación de esa autobomba significó un refuerzo importante para el cuartel, particularmente en un contexto de emergencia ígnea en la región. Ahora, la llegada de nuevos elementos de seguridad permite continuar fortaleciendo otro aspecto indispensable: el cuidado de los propios bomberos durante las intervenciones.

Para una institución voluntaria, cada elemento que llega al cuartel representa una inversión en seguridad. Pero también representa un mensaje de la comunidad. Los bomberos son quienes, ante un incendio, un accidente o una situación de emergencia, dejan sus actividades cotidianas para acudir al lugar donde alguien necesita ayuda.

Por eso, contar con equipamiento adecuado no debería ser entendido solamente como una cuestión interna de la institución. Es también una forma de mejorar la seguridad de toda la comunidad.

Desde el propio cuartel remarcaron ese concepto al agradecer la donación y sintetizaron el espíritu de la iniciativa con una frase que resume el alcance de la cadena solidaria: “Cuando la solidaridad se transforma en acción, todos estamos un poco más seguros”.

La historia reciente de Bomberos Voluntarios de Epuyén muestra que la solidaridad puede aparecer de distintas maneras; una empresa que aporta equipamiento, una persona que gestiona, un grupo scout que colabora con el traslado, vecinos que difunden una campaña o instituciones que acompañan económicamente.

Todas esas acciones terminan confluyendo en un mismo objetivo; que los bomberos tengan mejores herramientas para cuidar a quienes viven en Epuyén. La nueva donación representa así mucho más que un conjunto de equipos.

Es otra muestra del vínculo entre el cuartel y la comunidad y una manera concreta de devolverles a quienes cumplen una tarea voluntaria algo fundamental: seguridad para poder seguir brindando seguridad a los demás.

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