La Ruta Escénica Trevelin–Paso Internacional Río Futaleufú fue presentada en la 85.ª Semana de Geografía, en el Instituto Geográfico Nacional. El trabajo de Katia Sarsa Williams y Andrea Pautazzo cuenta con el apoyo y aval de la Asociación Galesa “16 de Octubre” y propone pensar el territorio a partir de sus vínculos culturales, históricos y productivos.
El paisaje de Trevelin, sus memorias y sus actividades productivas tuvieron un lugar en el encuentro nacional de geografía realizado en Buenos Aires. En la sede del Instituto Geográfico Nacional, Katia Sarsa Williams y Andrea Pautazzo presentaron el trabajo “Ruta Escénica en Chubut: valorización cultural y turística del territorio”, una propuesta que aborda el corredor entre Cinco Esquinas y el Paso Internacional Río Futaleufú.
La exposición se desarrolló en el marco de la 85.ª Semana de Geografía, Congreso Nacional de Geografía y 36.º Simposio para la Enseñanza de la Geografía, organizado por la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos. El trabajo integró el área temática “Geografía económica, actividades y organización espacial”.
La presentación se realizó en representación de la Asociación Galesa “16 de Octubre”, institución de la que Sarsa Williams es miembro. Las autoras estuvieron acompañadas por Hernán Gómez.
La propuesta invita a detenerse en una pregunta que atraviesa el presente turístico de la zona: ¿cómo vincular los espacios naturales, el patrimonio, los emprendimientos y las historias que conviven a lo largo de un mismo camino?
En ese recorrido se encuentran las Cascadas Nant y Fall, el Campo de Tulipanes, Viñas del Nant y Fall y el Museo Nant Fach, junto con establecimientos rurales, propuestas gastronómicas y alojamientos. El trabajo plantea que esa cercanía ofrece posibilidades de cooperación, aunque conformar una ruta integrada requiere construir vínculos, contenidos y criterios comunes.
La gestión cultural ocupa un lugar central en este planteo. Aporta herramientas para interpretar el paisaje, recuperar memorias y dar visibilidad a las prácticas que construyen la identidad del valle. Detrás de una producción, un museo o un paisaje hay conocimientos, decisiones, historias familiares y formas de habitar el territorio.
Esa mirada permite comprender por qué el proyecto fue presentado en una mesa de geografía económica. La circulación de visitantes se relaciona con el trabajo local, la prestación de servicios, la comercialización de productos y la distribución de oportunidades. Una ruta articulada podría favorecer recorridos más amplios y acercar a los visitantes a espacios con distintos niveles de visibilidad.
Las autoras señalan que esos resultados requieren planificación. La investigación presenta la Ruta Escénica como una propuesta en construcción, cuya implementación necesita ampliar la participación de los actores locales, acordar formas de cooperación y contemplar las condiciones ambientales y las temporalidades productivas del corredor.
Entre las herramientas propuestas aparecen la señalética interpretativa, la cartografía digital y los códigos QR, que permitirían acceder a información sobre historia, ambiente, producción y servicios. Su sentido es enriquecer la experiencia del recorrido y ayudar a comprender los lugares visitados.
Durante la participación en el encuentro, también se entregó un presente al presidente del Instituto Geográfico Nacional, Marcelo Ancarola: un Pinot de Viñas del Nant y Fall. El gesto acercó una producción de Trevelin al ámbito nacional y expresó, de manera concreta, uno de los vínculos que atraviesan el trabajo: la relación entre paisaje, identidad y economía local.
La presentación llevó una reflexión nacida en el Valle 16 de Octubre a un espacio de intercambio académico nacional, con una propuesta que reconoce en su patrimonio, sus comunidades y sus actividades productivas las bases para pensar el futuro del territorio.

