A un mes del crimen de Ángel López, la conmoción en Comodoro Rivadavia persiste y el reclamo de justicia continúa vigente. En ese contexto, el testimonio de Lorena Andrade, quien se definió como su “mamá del corazón”, volvió a poner en el centro de la escena el accionar de las instituciones.
“A Ángel lo trataron como un paquete”, lanzó con crudeza, sintetizando lo que -según denunció- fue el abordaje del caso por parte de los organismos que debían intervenir. La frase sintetizó su principal cuestionamiento: la falta de escucha y de respuestas frente a reiteradas advertencias sobre la situación del niño.
“Con el papá peleamos, luchamos, fuimos a todos lados y nunca fuimos escuchados”, afirmó, al remarcar que el menor manifestaba miedo durante el proceso de revinculación.
En ese sentido, aseguró que esas señales fueron advertidas oportunamente pero no consideradas. “Yo fui la que lo llevé a las vinculaciones y comenté que Ángel lloraba, que tenía miedo, que no quería ir. Nunca escucharon eso”, expresó.
La mujer también apuntó contra los profesionales y funcionarios que intervinieron en el caso, a quienes acusó de desatender indicadores previos de violencia. “Siempre tuvieron las alarmas de lo violenta que era esta mujer con Ángel, pero no les importó”, denunció.
Además, describió situaciones de maltrato durante los reclamos. “Nos ninguneaban, nos pisoteaban y no nos creían”, señaló, y agregó que debieron registrar audios para dejar constancia del trato recibido.
En medio del dolor, Andrade convocó a la comunidad a participar de la marcha prevista para este martes. “La marcha es en memoria de él, en el pedido de justicia que se renueva cada día”, sostuvo.
Por último, reiteró el reclamo para que el caso no quede impune. “Hoy estamos en pie para que todos vayan presos. Que dejen de sentenciar a los chicos a morir”, concluyó.
La movilización, organizada por familiares y allegados, se realizará este martes a las 20 horas en la Escuela 83, con el objetivo de mantener vigente el pedido de justicia en un caso que continúa generando indignación en la ciudad.

