sábado, 19 de septiembre de 2026

En 1906 tiene lugar la apertura de una sucursal de la Compañía Mercantil del Chubut en Arroyo Pescado. Este hecho es de singular importancia para los productores de la Colonia, por cuanto esta compañía -creada años antes por sus colegas de la Colonia del Chubut, mediante un sistema cooperativo-, les permitía ahora realizar compras y ventas sin necesidad de viajar hasta Trelew, ya que la Compañía se encargaba de estas operaciones comerciales.

Arroyo Pescado es un paraje situado unos treinta kilómetros al Este del Valle 16 de Octubre, a través del Valle de Súnica. El establecimiento de la Compañía Mercantil del Chubut en este lugar no resulta caprichoso, si se tiene en cuenta que ése era el cruce de los caminos que unían la Colonia 16 de Octubre con la Colonia del Chubut, pero también, hacia el Norte, con el Neuquén, donde había otro importante centro de abastecimiento, y con la incipiente localidad de San Carlos de Bariloche, cuya mensura se había iniciado en 1902. Por el Neuquén, además, se realizaban las ventas hacia el mercado chileno.

“Vimos a las familias, casi siempre en pleno, salir un día para el Pescado con sus coches o “wagons”, dedicar el siguiente a compras, desde comestibles, ropas para toda la familia, hasta enseres de cocina, herramientas y recados. Todo había en la casa, para grandes y chicos. Al tercer día, si no se descansaba, se emprendía el regreso a la Colonia”.

Los progresos de la agricultura impulsan a los productores a tomar ciertos riesgos. Tal es el caso de William Coslet Thomas y John Daniel Evans quienes se asocian en 1907 para instalar un molino de mayor porte y capacidad de producción de los que hasta ahora funcionaban en la Colonia.

Al año siguiente, Underwood, Antonio Miguens y otros tres colonos conforman una sociedad y adquieren la primera trilladora mecánica que emplean en sus campos y también arriendan a otros agricultores.

En 1910, Martín Underwood, que unos pocos meses antes había recibido los títulos de propiedad de su legua 7, inicia de inmediato los trámites para alambrar el perímetro de su campo de 2.500 hectáreas.

La floreciente actividad productiva y comercial en la cordillera, llevó a que en 1906 el gobernador Lezana solicitara al Ministerio del Interior la instalación de una línea telegráfica que uniera la capital del Territorio, Rawson, con 16 de Octubre y Norquincó, comunicando de esa manera otros parajes intermedios que comenzaban a adquirir importancia, tales como Tecka, Quichaura, Paso de Indios, entre otros. En 1908 Lezana vuelve a reiterar este pedido ya que habiéndose presentado tres interesados en prestar el servicio de correos, no se había resuelto sobre el tema, “generalmente por las lluvias y las nieves el tráfico entre la Costa y la Cordillera se interrumpe desde mayo, y apenas nos llega una que otra comunicación de la región fronteriza con Chile”, argumenta el gobernador.

Pese a ello, en 1909, una escueta nota de la Dirección General de Correos y Telégrafos comunica que no será factible establecer ese servicio, debido a que “la partida asignada a dichos gastos no alcanzará para atender la renovación de los contratos vigentes”.

 

Fragmento del libro “Trevelin, un pueblo en los tiempos del molino”, de Fiori y De Vera

 

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