Autor: nicolas
El indio Tamay alquila en la Recova un cuarto pequeñito. En él vende, hace muchos años, estampas, escapularios, ropa hecha y, algunos días, empanadas y tortas. Desde la mañana, cuando la estación lo permite, se sienta bajo las arcadas aguardando a los compradores y aventándose con una hoja de palmera. En invierno, el indio no se aparta del brasero sobre el cual se calienta la pava del mate. Al anochecer regresa sin apurarse a su rancho del barrio de la Concepción. Arrastra la pierna lisiada; a un costado de la chaqueta, la manga izquierda, vacía, hace ademanes absurdos. Perdió el…
Hasta en sus últimos momentos el General fue un hombre íntegro. Sabía que la tempestad llegaba al puerto. Asistido por su yerno y su hija, el hombre que libertó a la América del Sur, se recostó por última vez para descansar eternamente. Atrás quedaban años de luchas en tres continentes, dejaba el legado de su coherencia, sus desvelos y afanes, pero sobre todo su ejemplo y virtudes. Mariano Balcarce narró ese momento con suma emoción: Al privarnos la Divina Providencia de un padre tierno y virtuoso, parece que hubiese querido suavizar nuestro dolor, haciendo que sus últimos momentos fuesen sin…
Félix Frías, encargado de comercio de Chile en Francia y amigo de San Martin, estuvo presente el día de su fallecimiento y acompañó el cortejo hasta que fueron depositados los restos mortales en la cripta en la catedral de Boulogne Sur Mer. Exclama: “Ahí está ya en el puerto a que todos arribamos el hombre que fue en la América meridional un gran capitán y que supo imitar el magnánimo desprendimiento de Washington, cediendo a su rival el teatro en que hubiera podido cubrirse de mas gloria, y alejándose espontáneamente de los pueblos a que había dado independencia para que…
Don Ernesto Piaggio nació en Génova, de la que emigró en 1875 para radicarse en Buenos Aires, trayendo un buen capital representando una compañía italiana de navegación y en 1883 se dedica a la industria inaugurando un establecimiento destinado al tratamiento del arroz, que importaba en grandes cantidades en aquel entonces desde el Piemonte (Italia) y una fábrica de almidón con los subproductos del arroz, que empezó a trabajar en 1889 y ésta fue la primera fábrica instalada en la República que permitió producir, con elementos nacionales, los que hasta esa fecha se importaban, llegando bien pronto a producir más…
Internándonos en Pampa del Castillo, se ven majadas y una tropilla de caballos pequeños y mal entrañados, de crines ocultas. Enclavadas en este páramo, respondiendo a exigencias menguadas encuéntrense las estaciones de Pampa del Castillo, Holdrich y Cañadón Lagarto. Ínfimas poblaciones y una docena de casas, en las cuales seguramente la vida ha de ser insoportable. Diseminadas en los contornos del a estación, a la intemperie, se ven apiladas algunas mercaderías y numerosos fardos de lana, proverbial riqueza de la región, a la espera de vagones que los conduzcan a Comodoro Rivadavia. Libre de cuestas que resten energías al esfuerzo…
Volvió en sí en un hospital, en un cuarto pequeño donde todo era blanco y escrupulosamente limpio, entre tanques de oxígeno y frascos de suero, sin poder moverse ni hablar, sin permiso de recibir visitas. Con la conciencia vino también la desesperación de encontrarse hospitalizado y de una manera tan estricta. Todos sus intentos de comunicarse con su oficina, de ver a su secretaria, fueron inútiles. Los médicos y las enfermeras le suplicaban a cada instante que descansara y se olvidara, por un tiempo, de todas las cosas, que no se preocupara por nada. «Su salud es lo primero, descanse…
Los combates que se narran a continuación corresponden a los tres últimos de la Campaña del Desierto. Los dos más conocidos, Apeleg y Genoa, en la abundante bibliografía que los aborda generalmente se los confunde, describiéndolos como si fueran uno sólo, o bien se cataloga al de Apeleg como “el último”, cuando en realidad fue el penúltimo. En cuanto al combate del Senguer, el anteúltimo, fue abordado de forma superficial en contadas ocasiones. Finalmente, la información sobre la toma de prisioneros en el valle de Choiquenilahue es inédita. Luego de Apeleg: toma de prisioneros en Choiquenilahue Según diversos testimonios, por…
Entre los dos primeros censos nacionales de 1869 y 1895, la población argentina aumentó de 1.737.076 habitantes a 3.954.911. Esto sucedió a pesar de las guerras y de las epidemias que diezmaron a la población criolla. El crecimiento se debió fundamentalmente a la inmigración europea, fenómeno de alcance mundial que beneficiaba entonces a Norteamérica y a Sudamérica. Todo el país resultó favorecido por este proceso. Gracias a la mano de obra extranjera, se pusieron en valor las tierras arrancadas al indígena y el Estado nacional pudo sustentar su poderío en materia de comunicaciones, centros urbanos, educación común y defensa. La…
La siguiente crónica, rescatada de un anuario de 1945 del extinto diario “El Rivadavia”, resulta muy interesante por la descripción que realiza el viajero por el entorno por el que va transitando y aporta datos significativos, como la visitas de ballenas en las costas de Comodoro Rivadavia, algo hoy desconocido. En la actualidad de esos parajes y poblados que cita ya no existen o han sido modificados por la actividad petrolera, como así también por la configuración urbana de diversos barrios y del casco céntrico de Comodoro Rivadavia. Da cuanta de un mundo ya desaparecido, aunque cercano en el tiempo.…
En la epidemia de fiebre amarilla en la Buenos Aires de 1871, 160 médicos se quedaron en la ciudad y no daban abasto con la cantidad de enfermos. De ellos, trece entregaron sus vidas. La entrega de estos hombres demostró que la medicina adquiere su máxima dimensión, más allá del juramento hipocrático, allí donde el médico no solo cura, sino que ofrece su propia vida en el altar de la solidaridad humana. Consagrar la vida al servicio de la humanidad, plasmado en el espíritu del juramento hipocrático fue lo que hicieron aquellos hombres asistiendo a los enfermos graves, que irremediablemente…
