El intendente de Dolavon y aspirante a la gobernación de Chubut, Dante Bowen, ratificó sus intenciones de competir por la candidatura del peronismo en 2027 y aseguró que, si no se alcanza un acuerdo de unidad, está dispuesto a participar de una nueva elección interna. Además, reveló que durante la última interna partidaria detectaron presuntas irregularidades que decidieron no denunciar para evitar perjudicar al espacio político.
“Nosotros estamos yendo pueblo por pueblo, ciudad por ciudad hace un tiempo, caminando la provincia, organizando estos espacios de debate y de mesa de acción política”, explicó Bowen sobre el trabajo territorial que viene desarrollando. Según señaló, el objetivo es construir una estructura política que también permita impulsar candidatos a intendentes en distintas localidades de Chubut.
Respecto de la definición de candidaturas, sostuvo que mantiene conversaciones con otros referentes del justicialismo, entre ellos Juan Pablo Luque y José Glinski, aunque dejó en claro que su aspiración a la gobernación sigue vigente. “Pregonamos la unidad, pero no descartamos la interna”, sintetizó.
Bowen consideró que, ante la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en Chubut, el peronismo debe establecer un mecanismo democrático para resolver sus candidaturas. En ese sentido, propuso una interna con un reglamento que garantice la integración de los distintos sectores que participen.
“Cuando hay crisis de representación o de liderazgo, lo mejor que puede pasar es generar y fomentar la participación y hacer una construcción de abajo para arriba, para que sean los afiliados los que elijan y le otorguen legitimidad a las candidaturas”, afirmó.
El intendente también defendió la experiencia de la última interna del peronismo, en la que compitió con Juan Pablo Luque por la candidatura a diputado nacional. Recordó que habían transcurrido 22 años sin que el partido seleccionara sus candidatos mediante ese mecanismo y cuestionó las prácticas que predominaron durante ese período.
“Había mucha gente enojada de cómo se tomaban las decisiones en esos 20 años, que era una mesa chica, o a veces lo que es peor, el dedo de Buenos Aires”, sostuvo. A su entender, aquella competencia permitió movilizar a la militancia y contribuyó al resultado electoral que finalmente le permitió al justicialismo obtener una banca en el Congreso.
Sin embargo, Bowen también formuló cuestionamientos sobre la organización de aquella elección. Señaló que el cronograma electoral fue demasiado breve, de apenas diez días, y mencionó problemas de institucionalidad y desprolijidades en Comodoro Rivadavia.
“Nosotros teníamos algunos elementos probatorios para denunciar irregularidades en la elección, pero decidimos no hacerlo para no manchar al espacio político”, reveló. Pese a esas objeciones, aseguró que el saldo político fue positivo y que volvería a participar de una competencia interna.
Finalmente, ratificó su alineamiento con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y su respaldo a Cristina Fernández de Kirchner. “Estoy convencido de que Axel es el mejor candidato a presidente”, afirmó, y sostuvo que Chubut necesita integrarse a un proyecto político nacional para superar sus dificultades económicas y productivas.
Nota elaborada en base a declaraciones a FM del Lago de Esquel

