lunes, 24 de agosto de 2026

La becaria doctoral esquelense se capacitó en cultivo in vitro en la Universidad de Buenos Aires y sumó nuevas metodologías a una investigación que busca optimizar la micropropagación de alerces y cipreses de la cordillera. El objetivo es generar herramientas que contribuyan a conservar especies de alto valor ecológico de los bosques andino-patagónicos.

Desde Esquel, la ciencia también trabaja para responder a uno de los grandes desafíos ambientales de la Patagonia: cómo conservar y multiplicar especies forestales nativas que poseen un enorme valor ecológico y que enfrentan distintas amenazas.

En esa tarea se encuentra Yohana Claribel Mutio, becaria doctoral que desarrolla su investigación en el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) y cuya beca es cofinanciada por el CONICET y la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Provincia del Chubut. Su especialidad está vinculada con la propagación vegetativa de coníferas nativas, la embriogénesis somática y la organogénesis.

Su trabajo doctoral se denomina “Desarrollo de herramientas biotecnológicas para la propagación in vitro de coníferas nativas del bosque andino-patagónico” y tiene como principales especies de estudio al alerce (Fitzroya cupressoides) y al ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis).

La investigación busca desarrollar y perfeccionar protocolos que permitan reproducir estas especies mediante técnicas de cultivo in vitro.

En términos sencillos, la micropropagación permite obtener nuevas plantas a partir de pequeñas porciones de material vegetal, bajo condiciones controladas de laboratorio. De esta manera es posible multiplicar determinados genotipos y trabajar con individuos que presentan características de interés para la conservación.

En el caso de especies nativas de alto valor, esta herramienta puede convertirse en un complemento de las estrategias tradicionales de conservación.

El CIEFAP ya logró avances significativos en esta línea. En 2025, un equipo de investigadoras consiguió reproducir mediante micropropagación ejemplares de alerces milenarios, utilizando material genético obtenido de semillas provenientes de árboles de aproximadamente 2.000 años del Parque Nacional Los Alerces.

La experiencia fue especialmente significativa porque el alerce es una especie considerada en peligro de extinción y cuya utilización y comercialización se encuentran prohibidas. La pérdida de hábitat, la tala histórica, los efectos del cambio climático y la aparición de enfermedades representan algunas de las amenazas que enfrenta.

En julio de este año, Mutio dio un nuevo paso en su formación científica al participar en el curso presencial “Cultivo in vitro de plantas”, dictado por la Escuela de Floricultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.

La capacitación le permitió profundizar conocimientos y conocer nuevas metodologías que pueden incorporarse a los protocolos que actualmente se desarrollan en el laboratorio del CIEFAP. La propia investigadora destacó que la experiencia permitió incorporar nuevas perspectivas para continuar optimizando la micropropagación de especies forestales nativas, además del intercambio con docentes y especialistas de otras instituciones científicas.

El alerce y el ciprés de la cordillera son los ejes fundamentales de la investigación que lleva adelante Yohana Mutio.

La investigación de Mutio se concentra particularmente en dos coníferas emblemáticas de la cordillera. El alerce, conocido también como lahuán, es una de las especies arbóreas más longevas del planeta. Algunos ejemplares del Parque Nacional Los Alerces alcanzan edades cercanas a los 2.000 años y constituyen verdaderos testimonios vivientes de la historia natural de la Patagonia.

El ciprés de la cordillera, por su parte, es otra especie característica del bosque andino-patagónico y también enfrenta problemas sanitarios y ambientales. En ambos casos, disponer de herramientas para su propagación controlada puede resultar estratégico para desarrollar futuras acciones de conservación, investigación y restauración.

Uno de los aspectos destacados de esta historia es que el trabajo se desarrolla desde Esquel, en una institución científica profundamente vinculada con el territorio. El CIEFAP tiene su sede sobre la Ruta Nacional 259 y concentra investigaciones relacionadas con los bosques andino-patagónicos, su conservación, manejo y aprovechamiento sostenible.

En ese contexto, la trayectoria de Mutio representa también el crecimiento de una nueva generación de investigadores que desarrollan sus carreras profesionales en la región y estudian problemas directamente relacionados con los ecosistemas que los rodean.

La información oficial de la Provincia identifica a Mutio como una de sus becarias doctorales cofinanciadas con CONICET y señala a Esquel como su lugar de trabajo. Su recorrido dentro de la investigación científica viene desarrollándose desde hace varios años.

En la convocatoria de becas doctorales de CONICET de 2021 ya figuraba su proyecto vinculado al desarrollo de estrategias biotecnológicas para la propagación in vitro de Pinus ponderosa, bajo la dirección de la investigadora del CIEFAP María Laura Vélez y la codirección de Paloma Moncaleán.

Posteriormente, la línea de investigación quedó enfocada en el desarrollo de herramientas para la propagación in vitro de coníferas nativas del bosque andino-patagónico, particularmente alerce y ciprés de la cordillera.

El trabajo de Yohana Mutio todavía se encuentra en desarrollo, pero la incorporación de nuevas herramientas biotecnológicas representa un avance importante para la investigación que se realiza en Esquel.

Uno de los grandes aportes potenciales de este tipo de investigaciones está relacionado con la conservación del recurso genético.

La micropropagación clonal permite obtener numerosos individuos genéticamente idénticos a partir de un ejemplar seleccionado. En especies amenazadas o de difícil reproducción, esta posibilidad abre nuevas alternativas para preservar determinados materiales y estudiar individuos con características particulares.

Además, la posibilidad de trabajar en condiciones controladas reduce la necesidad de extraer grandes cantidades de material de ejemplares silvestres, una cuestión especialmente relevante cuando se trata de especies protegidas.

El objetivo final no es simplemente reproducir árboles en un laboratorio. Detrás de cada protocolo, cada ensayo y cada planta obtenida existe una pregunta mucho más amplia; cómo generar conocimiento que permita conservar los bosques nativos de la Patagonia y garantizar que especies de enorme valor ecológico puedan perdurar en el tiempo.

En ese camino, la ciencia vuelve a mirar al territorio. Yohana Mutio lo hace desde Esquel, con herramientas de la biotecnología y con la mirada puesta en algunos de los árboles que forman parte de la identidad más profunda de la cordillera.

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