miércoles, 29 de mayo de 2024

Don Daniel Andrés Arce nació en Catamarca, el 3 de julio de 1911, en 1929 egresó como Maestro Normal Nacional, de la escuela Normal de Catamarca. En el mismo año se casó con Matilde Rodríguez, matrimonio del que nacieron 10 hijos.

Su destino estaba en el sur, en la legendaria Patagonia. En julio de 1934 se le comunica su designación como Director de la Escuela Nro. 62 de Yala Laubat, Chubut. Se trata de una escuela de personal único y de ubicación “Muy desfavorable”.

Yala Laubat, topónimo que en lengua Gününa Kune significa: Yalá Lau, una especie de junquillo muy resistente que abunda en el paraje; Bat, significa liso, parejo; o también podría ser “ancho”, “chato”, “aplastado”, no cilíndrico, característica de esa variedad de junquillo, que por su abundancia, sirvió de nombre al paraje.

Cuando llegó don Daniel el rancho de adobe con piso de tierra, carecía de todo. Además sin medios de comunicación, con un aislamiento que solo disimula la diaria presencia de los niños que aparecen de atrás de los cerros. El joven docente, llegó, vivió, luchó, sufrió y …. Se encariñó. En condiciones muy precarias, enarboló su vocación docente, allá bajo la advocación de la bandera que se deshilachaba al viento patagónico.

EN BAJADA DEL DIABLO

En 1941 a su pedido es trasladado a la Escuela de Bajada del Diablo, Departamento Telsen. Se trata de un paraje que posee un microclima, con marcada diferencia con Yala Laubat. Mucho más cálido y reparado. Hay agua y se pueden hacer varios cultivos.

El edificio escolar es mucho más amplio, brindando mayor comodidad a la numerosa familia Arce que ya cuenta con ocho hijos. La nueva ubicación significa un cambio de paisaje, una mejora.

Según los informes de la Supervisión el Director de la Escuela de Bajada del Diablo trabaja con eficiencia, entusiasmo y educación. A juicio de don Daniel su experiencia y conocimiento del medio, especialmente del niño y las familias campesinas, le facilitó normalmente la labor. Se relacionó rápidamente con los pobladores y se sintió apoyado.

A esta altura de su carrera docente el maestro catamarqueño, ha comido mucho calafate. Don Daniel ha adquirido, a costa de privaciones y sin sabores, la idoneidad necesaria para ser maestro de niños campesinos de la Meseta Chubutense.

DE BAJADA DEL DIABLO AL VALLE DEL CHUBUT

Más de 10 años lleva Don Daniel “Tata” Arce educando niños de familias campesinas que viven en la Meseta Chubutense. Ese mundo absolutamente extraño para el maestro catamarqueño está habitado por una población tan dispersa que las pocas y precarias viviendas mimetizadas tras las lomadas, no interrumpen la inmensidad del desierto. Estando en Bajada del Diablo, y ante la insistencia de tener que resolver la educación de sus hijos, consigue el traslado al Valle, a la Escuela Nro. 46 cercana a Dolavon. Don Daniel, Doña Matilde, su abnegada mujer, y la numerosa familia dejan el campo, la dura meseta patagónica.

Antes de seguir quiero cumplir con un mandato de mis sentimientos. Vaya mi humilde homenaje a esa mujer que –como tantas otras esposas de maestros rurales- docentes o no –trabajaban afanosamente para la educación y felicidad de los niños campesinos.

A partir de junio de 1945, durante casi 9 años, Arce trabaja en la Escuela de la Sección Chacras de la Municipalidad de Dolavon. Por su dedicación y empeño gana bien pronto la estimación y respeto de los vecinos. Sus cualidades de docente capaz y responsable son con justicia destacadas en los Informes de Supervisión. El docente olvidado, desconocido del campo, comienza a percibir la fuerza estimulante de reconocimiento, de la justa valoración.

Su perseverancia y espíritu de trabajo, su permanente cultivo a través de la lectura, unidos a la invariable rectitud de sus procederes lo señalan como maestro capaz de asumir mayores responsabilidades en la función docente. En 1953 es comisionado como delegado de la Provincia a la Asamblea del Magisterio que se realiza en la Capital Federal.

El 20 de abril de 1954 por Res. 854/54 es trasladado a la Escuela Nro. 1 (hoy Nro. 4) histórica e importante Escuela de la Capital Provincial. Todo empieza a cambiar para el humilde maestro catamarqueño que ingresara 20 años atrás en el Pje. con nombre indio.

En 1955 participa en el Congreso Nacional de Productividad y Bienestar Social. Su preocupación por los grupos sociales de menores recursos lo muestra como organizador del Centro de Protección de la Niñez Desamparada.

A partir de 1965, por sus antecedentes profesionales, deja la Dirección de la escuela de Rawson para integrar el cuerpo de supervisores de la Seccional Trelew del Consejo Nacional de Educación. Ocupa interinamente los cargos de Supervisor Escolar y Supervisor Seccional, máxima jerarquía, esta última, con la cual alcanza los beneficios de la jubilación en el año 1977.

El 1º de febrero de 1977, luego de 47 años de empeñosos servicios a la escuela primaria de los cuales más de la mitad los cumplió, con su familia, en las duras condiciones que imponía la escuela rural, se acoge a los beneficios de la jubilación.

Don Daniel Andrés Arce, el maestro catamarqueño que en 1934 llegara a Yala Laubat en un carruaje tirado por caballo, en compañía de su esposa Matilde, abnegada mujer y madre, que compartió todas las incomodidades y privaciones del maestro rural, de ese maestro de niños campesinos que se hizo chubutense por adopción y para siempre, Falleció en Rawson en 1985.

 

Textos tomados de la publicación: “Historias de Vida de Maestros Chubutenses” – Series “Rescate” – Amilcar Amaya

 

 

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