El gremio de los porteros logra un súper bono de $134.000 que tendrá impacto en el valor de las expensas

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En una carrera desenfranada contra la inflación, el Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta Horizontal (Suterh), que lidera Víctor Santa María, un sindicalista-empresario muy cercano al Gobierno, logró un súper bono de $134.000 que se pagará en siete cuotas consecutivas a partir del mes próximo. El aumento, ya homologado por el Ministerio de Trabajo, beneficiará a unos 80.000 porteros de edificios y tendría un impacto en las expensas de entre 6 y 10 por ciento, según las características del edificio.

La suba salarial se suma al convenio paritaria sellado en marzo pasado, que consistió en un aumento de 27% [15% en abril y 12% en junio] por seis meses, más una suma fija de $8000 en marzo. Las sumas fijas se abonarán de la siguente manera: dos cuotas de $12.000 (agosto y septiembre), dos de $18.000 (octubre y noviembre), dos de $24.000 (diciembre y enero), y una de $26.000, en febrero de 2023. Estos montos serán remunerativos.

“Son sumas fijas que se suman a la paritaria de 27% que venció en junio. Representa aproximadamente una suba de 20%. El impacto en las expensas sería de 6%”, dijo Santa María a LA NACION sobre el acuerdo sellado las cámaras de administradores que ofician como patronal.

En la Ciudad de Buenos Aires casi 8 de cada diez viviendas son departamentos, según las estadísticas oficiales relevadas en el último censo. Santa María, a quien también se le adjudica un estrecho vínculo con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tiene influencia sobre dos de las tres cámaras patronales del sector, según reconstruyó a LA NACION de fuentes del sector. “Hasta que los propietarios de edificios no tengan una representación más fuerte, la paritaria del Suterh seguirá siendo un viva la pepa”, opina un exfuncionario que conoció en detalle cómo funciona el mecanismo.

En el ajedrez sindical, los colegas gremialistas de Santa María lo consideran un outsider, y no es solo porque en su última reelección apeló al voto electrónico como gesto de transparencia y modernización. Jefe del Suterh desde 2005, se involucró activamente en la rosca de la CGT cuando se fracturó en tres vertientes, en 2011, pero regresó a un rol más protagónico cuando Cristina Kirchner eligió a Alberto Fernández como su candidato para desbancar al macrismo.

Paritarias sin referencias

La dinámica inflacionaria arrasó con cualquier previsión. Ya no existe más una pauta común numérica ni temporal que sirva de referencia. La salida de Martín Guzmán aceleró la crecida del dólar paralelo, lo que impactó en los precios. El presupuesto del exministro de Economía que no pasó el año pasado el filtro del Congreso proyectaba un 33% de inflación para 2022. El rango objetivo trazado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es de entre 38 y 48 por ciento, una meta que ya se anticipa imposible.

La referencia de aumentos de 45% anual que trazó inicialmente el Gobierno quedó en el olvido. Luego se buscó anclar las expectativas en 60%, como pactaron Bancarios, Comercio, Sanidad, Alimentación, Gastronómicos y la Uocra [cerró en 62% en ocho cuotas]. Pero la crisis se aceleró y el fenómeno que se está dando actualmente es el adelantamiento de las revisiones. Los acuerdos que deberían renegociarse entre octubre y diciembre se están discutiendo ahora en el Ministerio de Trabajo. Es lo que sucedió hoy con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que adelantó las cuotas de su acuerdo de 45% sellado en abril y anudó un 65% anual, según informó la cartera laboral.

Podría tomarse hoy como lo más cercano a la pauta testigo el acuerdo que selló la semana pasada la Asociación del Personal Legislativo, que obtuvo un 69% acumulado y una cláusula de revisión en noviembre. Es el gremio de los trabajadores del Congreso que negocia los salarios y condiciones con Cristina Kirchner y Sergio Massa.



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