El tradicional evento volvió a convocar a la comunidad en el Gimnasio Municipal, consolidándose como uno de los encuentros culturales y productivos más importantes de la comarca andina.
Cholila volvió a vivir días atrás una de las celebraciones más tradicionales y representativas de la comarca andina. El Gimnasio Municipal fue nuevamente escenario de la 26° edición de la Feria de los Cuatro Valles, un evento que año tras año reúne a productores, artesanos, emprendedores, artistas y vecinos en torno a una propuesta profundamente ligada a la identidad y al espíritu comunitario de la localidad.
La feria convocó a familias de Cholila y distintos puntos de la región, consolidándose una vez más como un espacio de encuentro donde la producción local, la cultura y las tradiciones ocupan un lugar central. Durante la jornada hubo puestos de artesanías, productos regionales, gastronomía, espectáculos artísticos y propuestas recreativas que dieron vida a una celebración muy esperada por la comunidad.
A lo largo de sus distintas ediciones, la Feria de los Cuatro Valles se transformó en mucho más que un evento comercial o cultural. Para Cholila, representa un punto de encuentro comunitario que refleja el trabajo, la producción y la identidad de los valles que conforman la región.

El nombre de la feria hace referencia precisamente a los cuatro valles que históricamente integran y conectan a la comarca; Cholila, El Maitén, Epuyén y El Hoyo, localidades que mantienen fuertes vínculos sociales, culturales y productivos desde hace décadas.
Desde sus comienzos, la propuesta tuvo como objetivo generar un espacio donde productores y emprendedores pudieran mostrar y comercializar sus elaboraciones, fortaleciendo la economía regional y promoviendo el intercambio entre comunidades de la cordillera.
Con el paso del tiempo, la feria fue creciendo hasta convertirse en una de las celebraciones más importantes del calendario local. La participación de artesanos, productores rurales, elaboradores de alimentos regionales y artistas permitió consolidar un evento con fuerte identidad patagónica y comunitaria.

Uno de los aspectos más valorados por vecinos y organizadores es precisamente el sentido de pertenencia que genera la feria. Muchas familias participan desde hace años, ya sea como expositores, artistas, colaboradores o visitantes, manteniendo viva una tradición que atraviesa generaciones.
La producción artesanal y regional ocupa un rol central dentro del evento. Dulces caseros, tejidos, madera, productos de granja, cerámica, cuchillería y distintas elaboraciones locales forman parte de una feria que pone en valor el trabajo de emprendedores y productores de la comarca.
La gastronomía también aparece como uno de los grandes atractivos. Las propuestas típicas de la región, junto a comidas tradicionales y elaboraciones caseras, acompañan cada edición y se convierten en un punto de encuentro para vecinos y visitantes.
Además de los espacios de exposición y venta, la feria incluye espectáculos musicales y actividades culturales que refuerzan el carácter festivo y comunitario de la celebración. Artistas locales y regionales suelen formar parte de la programación, generando jornadas donde la música y las expresiones culturales acompañan el movimiento de la feria.

Quienes impulsan la propuesta destacan que la Feria de los Cuatro Valles también cumple un rol importante en la promoción del trabajo independiente y de la producción regional, especialmente en un contexto donde muchos emprendedores encuentran en estos espacios una oportunidad para visibilizar y comercializar sus productos.
A lo largo de 26 ediciones, la feria logró sostenerse gracias al compromiso de organizadores, instituciones y vecinos que continúan apostando al crecimiento del evento y al fortalecimiento de los vínculos comunitarios en la comarca.
La nueva edición volvió a reflejar ese espíritu. Entre puestos, música, mates y encuentros entre familias, el Gimnasio Municipal de Cholila se transformó nuevamente en el corazón de una celebración que ya forma parte de la historia y la identidad de la comunidad.
Así, la Feria de los Cuatro Valles continúa consolidándose como uno de los eventos más queridos de la región, donde tradición, producción y comunidad se unen año tras año para mantener viva una de las expresiones culturales más representativas de la cordillera chubutense.
