Lecturas para el fin de semana: «50 años no es nada»

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En agosto de 1975 la publicidad del Gobierno Nacional se presentó con otro perfil. Ya no se hablaba de la “Argentina potencia”. La empresa estatal Obras Sanitarias de la Nación recordaba que “aquí se trabaja por la reconstrucción”. Radio del Plata publicó un  aviso ponderando uno de los programas de su grilla. El Buen Día, conducido por Betty Elizalde, que había sido premiada con un Martín Fierro. El semanario Gente editó un número extra en el que se daban detalles de la enfermedad de la Presidente. Mientras, Landrú se divertía, publicando el siguiente chiste. Bajo el título de “asesor, Ministerio de Economía” un personaje le decía al otro: “dígale al Ministro que se me ha ocurrido un slogan sensacional. Hay que pasar el invierno, la primavera, el verano, el otoño….”. Cuestionario, en tapa, mostraba las caras de Jefes Militares, Sindicales y Políticos bajo el título: “quien gobierna”. Buena pregunta para responder a tantas disputas dentro del oficialismo. Por ejemplo, los diarios del viernes 1 de agosto anunciaron que la “Argentina hará el mundial 78”. El más optimista fue Pedro Eladio Vázquez, Secretario de Deportes y Turismo: “el Ministro de Economía me aseguró que tendría los fondos necesarios. No creo que haya cambiado de idea. Especialmente por el expreso deseo de la señora Presidenta de que el torneo se realice en la Argentina”. Casi a la misma hora, Benedicto Caplán, Secretario de Programación y Coordinación Económica decía: “el mundial 78 merecerá atención pero antes debemos solucionar problemas más perentorios y graves en otras áreas”.

Los problemas económicos y financieros se filtraban en todas las ediciones y comentarios de los diarios. Por ejemplo Horacio Chávez Paz, relató, el viernes 1 de agosto, un diálogo que reflejaba el clima del mercado.

-¿Hay muchos dólares argentinos rondando por el mundo?

-El Doctor Juan Kuillici, ex Ministro de Hacienda y Finanzas, había denunciado que la cifra llegaba a ocho mil millones de dólares en 1972. Ahora, serán más de diez mil millones. Habría que decir que el capital argentino expatriado equivale, a más que el total de la abrumadora deuda que el país tiene con el exterior.

-¿Cómo se explica que no se hayan conseguido los doscientos cincuenta millones de la Carta de Intensión anunciada por el Ministro Rodrigo?.

-En realidad, nadie que entienda este negocio creyó en esa posibilidad. No diga que lo dije yo, pero usted puede publicar esto: las posibilidades de la Argentina de conseguir créditos en el exterior en este momento son nulas.

-Siendo así, ¿en que puede terminar este proceso?

-Si usted tiene un acreedor y no le paga, él lo intima. Si usted tampoco le paga, el va a su casa y se lo cobra por su cuenta. En esto consiste, aproximadamente, la previsible visita de una comisión del Fondo Monetario Internacional en un plazo no muy largo. El FMI viene y le dice al país: yo los espero dos o tres años más, pero el dólar tiene que estar a ocho mil pesos, la tasa de interés al ciento cuarenta por ciento y todo el mundo ha ajustarse el cinturón. De lo contrario, la Argentina, no compra un tornillo en ningún mercado del mundo.

Fragmento del libro «Nadie Fue», de Juan B. Yofre

 



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