miércoles, 21 de octubre de 2026
Foto: Maxi Jonas

La preocupante mortandad de ballenas que se registra por estos días en el Golfo Nuevo podría estar relacionada con la contaminación generada por el constante vertido de desechos orgánicos, pesqueros y urbanos. Así lo advirtió el científico chileno Iván Vega Rueda, especialista en remediación ambiental, quien sostuvo que la acumulación de residuos ha convertido a la cuenca en una suerte de “gran laguna” propicia para la proliferación de bacterias potencialmente letales.

La revelación introduce una hipótesis sobre las causas de las muertes de ballenas registradas en las últimas jornadas en las costas de Chubut: la posibilidad de que la contaminación producida por las actividades humanas esté generando condiciones ambientales que favorezcan la aparición y proliferación de microorganismos peligrosos para la fauna marina.

Vega Rueda explicó que las características geográficas del Golfo Nuevo, cuya conexión con el océano Atlántico limita la renovación de sus aguas, pueden favorecer la acumulación de materia orgánica y la concentración de contaminantes.

Según su análisis, los desechos provenientes de la industria pesquera, los descartes de pescado y los efluentes cloacales aportan grandes cantidades de nutrientes al agua. Durante su descomposición, estos materiales pueden consumir oxígeno y generar condiciones favorables para la multiplicación de determinadas bacterias.

El especialista advirtió que el problema no radica únicamente en la presencia de microorganismos, sino en las condiciones ambientales que permiten su proliferación. En ese sentido, consideró que las investigaciones sobre la mortandad de ballenas deberían contemplar también el impacto de los residuos que llegan al golfo.

Los descartes pesqueros y los efluentes cloacales bajo sospecha

Uno de los principales aspectos señalados por Vega Rueda es el impacto que pueden provocar los residuos de la actividad pesquera, particularmente el descarte de especies como la merluza durante las capturas de langostino.

Estos restos orgánicos, al descomponerse en el agua, liberan nutrientes y pueden alterar el equilibrio natural del ecosistema marino.

A ese fenómeno se suman los efluentes cloacales y otros residuos urbanos que llegan al ambiente costero y cuya incidencia, según el científico, debería ser investigada.

Vega Rueda comparó la situación con episodios de contaminación ocurridos en Chile, donde la acumulación de grandes cantidades de materia orgánica produjo graves alteraciones ambientales.

También vinculó la disponibilidad de residuos pesqueros con el crecimiento de las poblaciones de gaviotas, cuyas agresiones a las ballenas francas australes constituyen otro de los problemas que afectan a la especie en Península Valdés.

¿La contaminación puede explicar las muertes?

La advertencia adquiere especial importancia por la cantidad de ballenas que aparecieron muertas recientemente en el Golfo Nuevo y por las investigaciones que buscan establecer las causas de estos episodios.

Vega Rueda plantea que no alcanza con identificar una bacteria o un agente infeccioso: también resulta necesario determinar qué condiciones ambientales favorecieron su presencia y proliferación.

Su hipótesis apunta a que la acumulación de materia orgánica, sumada a las características de circulación del golfo, podría estar generando un ambiente propicio para el desarrollo de microorganismos peligrosos.

Sin embargo, es importante señalar que todavía no se ha demostrado científicamente que los vertidos pesqueros o cloacales sean responsables de la mortandad de ballenas. Las investigaciones en curso también contemplan otras posibles causas, entre ellas la exposición a biotoxinas marinas.

Por lo tanto, la contaminación constituye una hipótesis ambiental que requiere estudios específicos para establecer si existe una relación con los episodios actuales.

Un científico con trayectoria internacional

Iván Vega Rueda es fundador y director ejecutivo de Tequia Corp, una empresa chilena especializada en tecnologías químicas destinadas al tratamiento de residuos y la recuperación de ambientes contaminados.

Su trayectoria profesional incluye más de tres décadas de trabajo declarado en cuestiones ambientales y el desarrollo de soluciones para tratar residuos orgánicos y recuperar espacios afectados por la contaminación.

Durante 2026, la publicación internacional The Manufacturing Outlook destacó el trabajo de Tequia Corp y sus desarrollos tecnológicos aplicados a procesos de remediación ambiental.

Aunque Vega Rueda no es especialista en biología marina, su experiencia en procesos químicos vinculados con la descomposición de materia orgánica constituye la base de su interpretación sobre lo que podría estar ocurriendo en el Golfo Nuevo.

 

Fuente: declaraciones de Iván Vega Rueda a Diario Crónica y antecedentes profesionales publicados por The Manufacturing Outlook

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