sábado, 2 de mayo de 2026
Antigua tarjeta postal Puente Rawson sobre río Chubut

Don Manuel Graña, español nacido en LOIRA, Provincia de Pontevedra, llegó a Rawson en el año 1911, dedicándose por completo a la actividad comercial. En 1920, se asentó con negocio sobre la costa en la RUTA 1, camino a Cabo Raso. Al paraje lo llaman hoy “Boliche Viejo de Graña”, nombrado así por los antiguos pobladores, sito en el campo de Benito Elgorriaga.

Don Manuel pone un negocio con fonda, los clásicos negocios del camino y que en América se llaman “pulpería”. Comenzó como vendedor ambulante, en principio con vagoneta a caballo. Casó con una hija del valle del Chubut, Rosa Williams, compañera, trabajadora, y hasta ducha en la carneada, digna esposa de un hombre de campo. Del matrimonio nacieron cuatro hijos, y vivieron en el campo mientras fueron niños. Cuando volvieron a vivir a Rawson, se instalaron con negocio al lado del puente viejo.

El puente nuevo, de hierro y levadizo, se terminó hacia el año 1918 (construido para Resistencia, Chaco, por equivocación está sobre el Río Chubut) El señor Graña solicitó un lote cerca del puente nuevo.

Al ser un poblador y comerciante correcto, obtuvo el lote donde instala un negocio. También le fue ofrecido un campo para poblar, se trataba de La Perla Vieja, pero desiste de dicha compra. Al tener la familia en Rawson, don Manuel sigue con el negocio de campaña. Vendedor ambulante al principio con carros o vagonetas. Cuando pudo comprar camiones agilizó las ventas y los hijos se turnaban en las vacaciones para acompañar al padre.

Cuando llegó el tiempo del sosiego para Don Manuel, en 1940, Eugenio Graña (h), reemplazó a su padre en la campaña. Jovial, simpático, con su bandoneón alegraba las señaladas y las reuniones de vecinos. Llegaba con seguridad todos los meses, siempre después del cobro de los mensuales, y en la época de la zafra. Con buen tiempo, dos veces al mes.

Llevaba toda clase de novedades, tanto de mercaderías como noticiosas, en especial sobre la vida política de Rawson.

RECUERDAN TODOS LOS GANADEROS A LOS GRAÑA, POR SU ALEGRÍA, CORDIALIDAD Y SU ATENCIÓN AMIGABLE.

 

Texto de “Pioneros de la Costa Patagónica” – Isabel Caminoa de Heinken

 

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