
El pueblo tehuelche tenía rituales de iniciación, por ejemplo, una mujer embarazada debía evitar el contacto sexual con su pareja.
Luego, al recién nacido se le pintaba de color blanco y después se le asignaba un nombre que por lo general estaba asociado al alumbramiento, el nombre de algún familiar muerto, por sus características físicas.
Otra ceremonia es la de “los aros”, momento en que a las niñas se les perforaban los lóbulos de las orejas (al niño sólo un lóbulo) .
Otra ceremonia llamada “la casa bonita”, donde se preparaba a la joven para contraer matrimonio.
Su lengua conocida como aonikaish se caracterizaba por ser aglutinante, además de estar clasificada dentro del tronco lingüístico Tshono / Chon.
Fuente: Facebook Espíritu Fueguino
