
La señora Natividad González me da una acabada idea de estas barracas. Me dice que al lado de la barraca de don Ángel Bottaro, se construyó otra, la del Señor Domingo Rago, capitalista, siendo su padre socio industrial, ya que había aportado el trabajo.
La Señora Natividad recuerda todo con gran claridad. Como siempre vivió en la calle Gales, desde su domicilio podía ver el trabajo en las barracas. Los carros que traían la lana desde las estancias, descansaban en el faldeo de la loma, hoy Belgrano y Rivadavia.
Recuerda que entre las barracas y calle Gales, jugaba con otros niños en esos solares y, para ir a la escuela, sorteaba tranquilamente el lugar donde los carreros acampaban, siendo éste el cotidiano paisaje de su niñez.
Cuando el Señor Rago se ausentó de Trelew a Maipú, en Buenos Aires, vendió su parte, y se conformó la razón social González, Taules, Zurbano. Natividad González, hija única, heredó la parte en la barraca y, al casarse, su esposo, Don Dionisio Velásquez, trabajó por años en la firma.
La Cooperativa Chica
La Cooperativa Chica de Trelew fue fundada en 1905 por el Señor Atanasio Martínez, culto caballero español. En 1907 se hizo cargo José María Martínez, en calidad de socio y hermano de Don Atanasio, quien desde la metrópoli simplificaba con su mediación las transacciones comerciales, pues tenían Ramos Generales, venta de coches, acopio de frutos y cereales, y barraca de lanas.
Los Señores Martínez estuvieron bien vinculados a lo más representativo del Comercio, de la Banca y de la Industria, en la Capital Federal. Con su conducta intachable supieron granjearse el aprecio y el crédito del vecindario del territorio. La casa de negocios, LA COOPERATIVA CHICA, estaba ubicada sobre 9 de Julio y Pellegrini.
La barraca de los Martínez, como la nombraban, era un gran galpón, sobre lo que hoy es Avenida Rawson, con salida a las vías del ferrocarril.
En la esquina 9 de Julio y Mitre norte, había un solar con pista de arena, donde tuvieron lugar las primeras exposiciones rurales de Trelew, además allí hacían las famosas romerías españolas.-
Texto de “Pioneros de la costa del Chubut” – Isabel Caminoa de Heinken

