lunes, 20 de abril de 2026

El cantante esquelense conquistó al jurado del programa “Es mi sueño” de Canal 13 y recibió destacadas devoluciones de Abel Pintos, Carlos Baute, Joaquín Levington y Jimena Barón.

 

La música volvió a tender un puente entre la cordillera y el país. El esquelense Manu Morán tuvo su esperada presentación en el programa “Es mi sueño”, conducido por Guido Kaczka en Canal 13, donde dejó una actuación que combinó sensibilidad, identidad y un fuerte vínculo con sus raíces.

Su paso por el escenario no fue uno más; fue el reflejo de un recorrido construido desde el sur, con esfuerzo y pasión por la música.

Para su presentación, Manu Morán eligió una canción de tono emotivo —de esas que permiten lucir tanto la técnica como la interpretación— como lo es “Ciudad de pobres corazones” de Fito Páez y logró destacarse por su forma de transmitir. Su voz, con matices y una impronta personal, generó una conexión inmediata tanto con el jurado como con el público.

Abel Pintos, Carlos Baute, Jimena Barón y Joaquín Levington observando la presentación de Manu Morán.

Más allá de lo técnico, lo que sobresalió fue la manera en que habitó la canción, llevándola a un terreno íntimo, cargado de emoción. En un formato donde abundan grandes voces, Morán apostó a la autenticidad como su principal fortaleza.

Tras la presentación, los artistas que integran el jurado valoraron especialmente su interpretación y su identidad vocal. En sus devoluciones, Abel Pintos, Carlos Baute y Jimena Barón coincidieron en destacar la sensibilidad con la que abordó la canción y su capacidad para transmitir desde lo genuino.

También hubo observaciones técnicas —habituales en este tipo de certámenes— orientadas a seguir potenciando su rendimiento en futuras presentaciones, pero el balance general fue positivo y alentador.

Desde joven, Manu Morán se ha vinculado con la música, ya sea en su Esquel natal, como en la ciudad de Rosario.

El respaldo del jurado no solo validó su actuación, sino que también dejó en claro que hay un potencial artístico en crecimiento.

Detrás de esta presentación hay una historia que se remonta a sus inicios en Esquel, donde Manu Morán comenzó a vincularse con la música desde muy joven. Entre escenarios locales, encuentros culturales y espacios comunitarios, fue construyendo una identidad artística marcada por la constancia.

Como muchos artistas del interior, su recorrido se fue forjando lejos de los grandes centros, con el acompañamiento de su entorno y una fuerte conexión con su lugar. Esa raíz patagónica no solo forma parte de su historia, sino que también se refleja en su forma de cantar y en la sensibilidad que transmite.

Más allá del paso por la televisión, la música ocupa un lugar central en la vida de Manu Morán. Su desarrollo artístico está atravesado por la formación constante, la búsqueda de un estilo propio y el deseo de crecer profesionalmente.

En Esquel, Manu Morán ha tenido presentaciones en diversos eventos, ya sea en barrios y calles como en espacios privados.

Quienes lo conocen destacan su dedicación y su compromiso con cada presentación, valores que hoy lo encuentran dando un salto importante en su carrera. Participar en un programa de alcance nacional no solo representa una oportunidad individual, sino también una vidriera para mostrar el talento que surge desde la Patagonia.

La presencia de Manu Morán en “Es mi sueño” no pasó desapercibida. Su actuación dejó una marca y lo posiciona como una de las voces a seguir dentro del certamen.

Para Esquel, su participación también tiene un valor simbólico; ver a un artista local en un escenario nacional refuerza el sentido de pertenencia y pone en agenda el potencial cultural de la región.

El camino recién empieza, pero el primer paso ya está dado. Y desde la cordillera, una nueva voz comienza a hacerse escuchar en todo el país.

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