El gobierno provincial comenzó a dar pasos concretos para avanzar en la futura habilitación de la faena y comercialización de carne de guanaco, a partir de un esquema de trabajo que combina estudios técnicos, articulación interinstitucional y pruebas experimentales en territorio.
Así lo confirmó el ministro de Producción, Juan Pavón, quien destacó que actualmente se está desarrollando una etapa clave para ordenar la actividad y generar las condiciones necesarias que permitan, a futuro, su implementación bajo criterios sanitarios y de sustentabilidad.
Uno de los ejes centrales del trabajo es la puesta en marcha de una prueba experimental en un campo privado, que se realizará en los próximos días y servirá como base para avanzar en un plan de manejo integral.
“Habrá, en los próximos días, una prueba experimental sobre un campo privado que nos va a servir para la realización de ese plan de manejo”, adelantó Pavón.
Según explicó el funcionario, esta instancia permitirá obtener “datos duros” sobre la población de guanacos y la capacidad de carga de los campos, elementos indispensables para definir un esquema regulado de aprovechamiento.
“Acá hay que partir de los datos duros. Sin datos duros es muy difícil tomar decisiones”, remarcó.
En paralelo, se proyecta la realización de un censo provincial coordinado con las áreas de Ambiente, que permitirá dimensionar con mayor precisión la magnitud del recurso y su impacto en la producción.
Articulación y planificación
Pavón remarcó que el proceso involucra a distintas áreas del Estado, en particular a la Secretaría de Ambiente -donde actualmente se encuentra el área de fauna-, con la que se trabaja de manera conjunta para diseñar un plan de manejo que otorgue respaldo técnico y legal a la actividad.
“Estamos articulando permanentemente con la Secretaría de Ambiente y otros ministerios para poder hacer realidad el plan de manejo”, sostuvo.
El objetivo es establecer un sistema que contemple cupos, controles sanitarios y habilitación de establecimientos de faena, en línea con los estándares exigidos por el SENASA.
Equilibrio entre producción y conservación
El avance de esta agenda responde a una demanda histórica del sector productivo, especialmente en zonas de meseta, donde la presencia del guanaco impacta sobre los recursos forrajeros y el agua disponible.
En ese marco, el ministro subrayó que la intención del gobierno es alcanzar un equilibrio entre la conservación de la fauna silvestre y el desarrollo de la actividad ovina.
“Es una necesidad. El guanaco compite con el recurso hídrico, que hoy es muy escaso, y también con el forraje”, explicó.
Además, reconoció la existencia de posturas contrapuestas en torno al tema: “Obviamente hay áreas de conservación”, señaló, en referencia a los sectores que plantean reparos sobre el aprovechamiento del animal.
Un camino hacia la regulación
Si bien aún no existe una habilitación formal para la comercialización —a diferencia de experiencias como la de Santa Cruz—, el funcionario destacó que “se ha avanzado a partir de esta gestión” en una discusión que llevaba años sin definiciones.
“Fue una discusión de muchísimos años donde no había datos ni definiciones, y hoy se está abordando”, afirmó.
De esta manera, Chubut comienza a transitar un proceso ordenado para transformar un recurso natural en una alternativa productiva, con respaldo técnico y bajo criterios de sustentabilidad.

