Luis Núñez cruzó duramente al presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, luego de que el empresario anunciara su intención de avanzar con la implementación de cooperativas de trabajo en la actividad pesquera y lo acusara públicamente de obstaculizar sus proyectos. El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) no solo rechazó esas afirmaciones, sino que además le envió una carta documento exigiendo una retractación pública en un plazo de 72 horas por considerar que los dichos vertidos en distintos medios fueron “injuriosos” y falsos.
El conflicto se originó tras la presentación realizada por Conarpesa ante el Consejo Federal Pesquero para solicitar un incremento del porcentaje de cola de langostino que puede procesarse a bordo de los buques congeladores tangoneros. Según explicó Núñez, el sindicato presentó un escrito rechazando la iniciativa al considerar que podría afectar la sustentabilidad del recurso, generar consecuencias ambientales y reducir puestos de trabajo en las plantas de procesamiento en tierra.
“Eso fue lo que evidentemente le molestó a Castellano”, sostuvo el dirigente sindical. Según relató, la respuesta empresarial derivó en una serie de declaraciones públicas donde se lo acusó de perseguir y amenazar al empresario. “Es mentira todo lo que dijo. Yo lo único que hice fue presentarme en representación de nuestros compañeros y compañeras porque advertimos que esto puede ocasionar un perjuicio para la mano de obra en tierra”, afirmó.
Núñez aseguró que no es la primera vez que mantiene un enfrentamiento con el titular de Conarpesa. Recordó que años atrás Álvarez Castellano le inició una querella judicial por declaraciones vinculadas a un conflicto laboral, aunque sostuvo que la presentación no prosperó. “Terminó firmando el acuerdo que reconocía una deuda con los trabajadores y la causa quedó cerrada. Incluso tuvo que hacerse cargo de los honorarios”, aseguró.
Sin embargo, el dirigente fue especialmente duro al referirse al anuncio de Conarpesa de estudiar la implementación de cooperativas de trabajo en futuras plantas de procesamiento. Núñez calificó la propuesta como un intento de reeditar mecanismos de contratación que, según sostuvo, fueron eliminados de la actividad pesquera hace casi tres décadas por representar formas de precarización laboral.
“Es una vergüenza que un empresario que lleva más de cuarenta años ganando con los recursos pesqueros pretenda incorporar pseudo cooperativas para pagar menos salarios y precarizar el empleo”, disparó.
“Las cooperativas que se utilizaron en la pesca durante los años noventa fueron una forma de negrear a la gente”, afirmó. Y agregó: “Se precarizaba a los trabajadores, no tenían derechos, representación sindical, cobertura adecuada ni estabilidad laboral. Eran pseudo cooperativas utilizadas para abaratar costos empresariales”.
El titular del STIA recordó que desde 2003 existe una prohibición expresa para que los titulares de permisos de pesca contraten mano de obra a través de cooperativas que funcionen como proveedoras de personal. Incluso aseguró que esa restricción fue ratificada por la normativa nacional vigente durante el actual gobierno.
“La legislación nacional prohíbe expresamente la cesión de mano de obra de cooperativas a empresas privadas. Lo que plantea Álvarez Castellano no se puede hacer legalmente”, sostuvo. Y advirtió que si la empresa intenta avanzar con ese esquema en Chubut, el sindicato promoverá las denuncias correspondientes.
Núñez también cuestionó que este tipo de sistemas continúen funcionando en otros puertos del país. “Eso ocurre en Mar del Plata y en Santa Cruz. Son formas de fraude laboral que generan conflictos permanentes y precarizan a cientos de trabajadores. Acá no lo vamos a permitir”, aseguró.
Nota elaborada en base a declaraciones al programa Redacción 20 de LU20

