El reconocido influencer estadounidense Christian Grossi continúa recorriendo la Patagonia argentina y, después de su paso por Esquel, llegó hasta Trevelin, donde quedó sorprendido por el paisaje, la historia y la fuerte impronta de la cultura galesa que conserva la localidad cordillerana.
Grossi, creador de contenidos especializado en viajes y con una comunidad que supera el millón de seguidores en las redes sociales, compartió un video dedicado íntegramente a Trevelin, al que presentó ante su audiencia internacional como “A Hidden Welsh Town in the Argentina Mountains”, es decir, “un pueblo galés escondido en las montañas argentinas”.
Durante su recorrido mostró distintos rincones de la localidad y puso especial atención en una característica que distingue a Trevelin: la convivencia entre la herencia de los colonos galeses, la cultura argentina y el imponente paisaje de la Cordillera.
El influencer se detuvo incluso en el origen del nombre de la localidad y explicó a sus seguidores su vinculación con el histórico molino harinero, además de mostrar las banderas galesas, construcciones y diferentes referencias a esa colectividad que todavía pueden encontrarse en el pueblo.
“What a mix” (“qué mezcla”), expresó Grossi al referirse a la particular combinación cultural que encontró en Trevelin, a la que calificó además como “fascinating” (“fascinante”).
La gastronomía tampoco pasó inadvertida. En su publicación aparecen las tradicionales tortas y el té galés, mientras que buena parte de las imágenes tienen como escenario las montañas nevadas que rodean a la localidad.
El paso de Grossi adquiere una relevancia adicional por el alcance de sus publicaciones. El estadounidense se dedica a recorrer diferentes lugares del mundo y compartir con una audiencia masiva experiencias vinculadas con sus habitantes, costumbres, gastronomía e historia.
Trevelin se convirtió así en una de las últimas paradas de su recorrido por la Patagonia, después de haber visitado Esquel y manifestado también su sorpresa por la Cordillera chubutense.
Esta vez, el protagonista fue el Pueblo del Molino: su historia galesa, sus tradiciones y el paisaje cordillerano terminaron conquistando a un viajero acostumbrado a recorrer el mundo y que ahora mostró Trevelin ante cientos de miles de potenciales visitantes.
