El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, cargó con dureza contra el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Luis Núñez, a quien acusó de mantener una disputa personal con él y de perjudicar no solo a su empresa, sino a todo el sector pesquero.
El empresario salió a responder las objeciones que el dirigente sindical presentó contra el pedido de ampliar el porcentaje de procesamiento de colas de langostino a bordo de los buques congeladores. Sin embargo, sostuvo que detrás de esa discusión técnica existe una enemistad de larga data.
“Al señor Núñez y a mí, más a él que a mí, nos une una enemistad. No le debo caer bien, porque soy gallego o por lo que fuera, pero yo no tengo ningún problema personal con él”, afirmó.
Álvarez Castellano aseguró que el líder del STIA pretende trasladar diferencias personales al plano empresarial y gremial. En ese sentido, recordó un episodio ocurrido en Caleta Olivia, donde una planta de su propiedad, que permanecía cerrada desde hacía una década, fue alquilada a un tercero que comenzó a operar bajo la modalidad de cooperativas.
Según relató, Núñez intentó impedir ese esquema de trabajo, pero finalmente la iniciativa avanzó y hoy genera unos 450 puestos laborales. “Lo que no entiendo es que el señor Núñez se enoje conmigo porque yo alquilé una planta y hoy trabaja gente. Yo intuyo que está enojado porque sabe que voy a abrir dos plantas más”, sostuvo.
El titular de Conarpesa también reveló que, a raíz de esos proyectos de inversión en Rawson, recibió advertencias que atribuyó al dirigente sindical.
“Ni decir que me va a hacer mierda, ni hacer estas movidas para intentar perjudicar a la empresa”, expresó, al cuestionar la presentación realizada por Núñez ante el Consejo Federal Pesquero para oponerse al incremento del procesamiento a bordo.
Para el empresario, la actitud del sindicalista excede el debate sobre el empleo en tierra y termina afectando a toda la actividad. “Yo le pido al señor Luis Núñez que deje de meterse en otros negocios de la pesca, porque por querer joderme a mí está jodiendo a muchas otras empresas y a mucha gente que vive de esto”, afirmó.
Álvarez Castellano también rechazó el argumento de que el trabajo en los barcos perjudique a las plantas procesadoras y llegó a acusar a Núñez de desconocer a los trabajadores embarcados.
“Los barcos son factorías flotantes. Los marineros también trabajan y parece que para el señor Núñez no existen”, ironizó.
Finalmente, lamentó que el conflicto no se haya canalizado a través del diálogo. “Si no estaba de acuerdo, me podría haber llamado por teléfono y discutirlo. En lugar de eso fue directamente a presentar una nota con argumentos que no tienen sustento. No hace falta ensuciar al sector cuando hay tanta gente involucrada”, concluyó.
Nota elaborada en base a declaraciones al programa Redacción 20 de LU20

