Cómo fue la coordinación para que Alberto Fernández cierre filas en defensa de Cristina Kirchner

Noticias - Política |


Desde el presidente Alberto Fernández para abajo, el Gobierno a pleno unificó su discurso en torno a una defensa cerrada de Cristina Kirchner ante las acusaciones de corrupción elevada por los fiscales de la causa de la obra pública y en la Casa Rosada perciben que este caso puede ser un disparador para sellar la unidad en el resquebrajado Frente de Todos.

Apenas se conoció el veredicto del fiscal Diego Luciani que pidió 12 años de prisión para la vicepresidenta, Alberto Fernández lanzó un tuit en el que remarcó que comenzó diciendo: «hoy es un día muy ingrato para alguien que, como yo, se ha criado en la familia de un juez, se ha educado en el mundo del derecho y enseña Derecho Penal hace más de tres décadas. Vuelvo a transmitir mi más profundo afecto y solidaridad a la vicepresidenta @CFKArgentina».

Además, el Presidente emitió un comunicado en el que destacó que «el Gobierno Nacional condena la persecución judicial y mediática contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que quedó expresada hoy, una vez más, en el alegato final».

También el Presidente expresó su solidaridad con la vicepresidenta frente «a esta persecución y búsqueda de proscripción que se enmarca en intentos similares llevados adelante contra otros líderes populares cuando la justicia se pone al servicio de poderes fácticos».

En rigor, la estrategia presidencial de defensa acérrima a Cristina Kirchner estuvo perfectamente aceitada en todos los resortes de poder del Gobierno. No hubo fisuras y el albertismo, incluso, expuso una sobreexposición de ataques a la justicia por las acusaciones vertidas contra la vicepresidenta.

Desde lo formal, en el Gobierno creen que la defensa unificada a Cristina Kirchner era «inevitable» y un «acto reflejo» del oficialismo. Pero también el Presidente cree que este caso será «una oportunidad histórica», como dijo un allegado a Alberto Fernández, para que el Frente de Todos muestre un bloque monolítico uniforme para dejar atrás los días de grieta interna.

Es decir, entienden que la embestida judicial y de la oposición podría «fortalecer» el frente interno en el oficialismo de cara a las elecciones del año que viene. No ven que la causa judicial que complicó a la vicepresidenta sea un impedimento para los comicios del 2023.

FRENTE EXTERNO Y FIGURA JUDICIAL
Además, en el Gobierno creen que la figura judicial de «asociación ilícita» que usó la fiscalía para involucrar a la vicepresidenta en el caso de corrupción de la obra pública resulta «muy difícil de sustentarse» desde el plano estrictamente de presentación de pruebas.

Es cierto que en la Casa Rosada admiten en reserva que las acusaciones judiciales contra la vicepresidenta podrán generar cierto nivel de incertidumbre en el plano externo de inversores o empresarios. No le resultará nada fácil a Sergio Massa o al mismo Alberto Fernández explicar en el inminente viaje a Estados Unidos la situación judicial de la vicepresidenta.

No obstante, el gobierno en pleno, la militancia y los principales dirigentes del Frente de Todos salieron a defender fuertemente a la vicepresidenta.

Después del mensaje de Alberto Fernández llegó el tuit de Sergio Massa. «Es absurdo plantear que el Jefe de la Administración es responsable por cada uno de sus dependientes. Cambia el Derecho Penal y el encuadre del principio de responsabilidad. Estamos ante un peligroso antecedente para la política, empresarios y aquellos que tienen dependientes», dijo el superministro de Economía al retuitear el comunicado del gobierno en apoyo a la vicepresidenta.

El dato más llamativo de estrategia defensiva fue el del secretario de la Presidencia, Julio Vitobello, cultor del bajo perfil, quien emitió un tuit para sostener: «No existe ningún decreto, decisión administrativa u otra disposición firmada por @CFKArgentina adjudicando la realización de obra pública al Sr Lázaro Báez. Sin pruebas, es solo persecución política, un antecedente gravísimo para la democracia», escribió.

PROSCRIPCION Y MILITANCIA
En esta misma línea defensiva se mostró el canciller Santiago Cafiero, señalado por el entorno de la vicepresidenta como los «funcionarios que no funcionan». Lejos de ese cuestionamiento interno Cafiero expresó que la causa de obra pública busca «proscribir» a Cristina Kirchner. Y arremetió contra «la extrema derecha en América Latina que es antidemocrática». Recordó a Perón y más recientemente «los líderes populares de la región como Evo Morales y Lula da Silva.

El ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, también se sumó a la defensa de la vicepresidenta. «Los alegatos de los fiscales, por más mediáticos que sean, no son pruebas. Pruebas, no tienen ninguna. Esta causa solo tiene el objetivo de proscribir a @CFKArgentina. En estos 40 años, los argentinos y argentinas hemos consolidado con esfuerzo nuestra democracia. No retrocedamos», escribió en su cuenta de Twitter.

El titular de la AFI, Agustín Rossi, kirchnerista de la primera hora también defendió a la vicepresidenta y tuiteó: «Hoy seremos testigos de una etapa más del disparate jurídico contra @CFKArgentina. Desde hace años que se ha desatado una campaña de persecución política-judicial- mediática sobre CFK que tiene en el Partido Judicial su ariete más incisivo. Hoy como siempre #TodosConCristina».

La portavoz Gabriela Cerruti había destacado días atrás un mensaje del Presidente en el que dijo que «la vicepresidenta ha afirmado que en una causa en la que se la enjuicia y en la que el fiscal aún no ha formulado su acusación, su sentencia ya está escrita. Esa afirmación pone en crisis la objetividad del sistema de justicia y la idoneidad moral de los miembros del tribunal».

El resto del espinel frentedtodista también se sumó con mayor énfasis a la estrategia defensiva de la vicepresidenta. El secretario general de La Cámpora, Andrés «Cuervo» Larroque advirtió que «El pueblo no olvida» y realizó un llamado a salir a defender en las calles a Cristina Kirchner.

En esta misma línea se expresó la CGT, que rechazó el veredicto de los fiscales por «absurdo» y remarcó que «no hay una sola prueba material que relacione a Cristina Kirchner con direccionamiento amañado de la obra pública ni con ningún otro delito».



Últimas Noticias