domingo, 21 de junio de 2026
En 1879, junto con el Ejército Expedicionario del padre Costamgna y el acólito Luis Botta, bajo la dirección del que fuera arzobispo de Buenos Aires, Antonio Espinosa, realizan su obra misionera entre lo indígenas en divisa militar

El Estado argentino establece en la Constitución Nacional de 1853 mediante el artículo 64°, inciso 15 que el Congreso Nacional asume la tarea de proveer a la seguridad de las fronteras; conservar el trato pacífico con los indios y promover la conversión de ellos al catolicismo.

Una vez concretada la campaña cívico-militar de conquista y el etnocidio, el problema del Estado fue establecer estrategias para incorporar a los indígenas sobrevivientes bajo distintas alternativas: reducciones, colonias, misiones, etc. Para atraerlos gradualmente a la vida civilizada.

Tres propuestas entonces, se presentaron alternativamente para resolver el problema de la evangelización de los indígenas de la Patagonia:

la perteneciente al Estado Nacional: propuesta de Avellaneda de1879: erradicar la forma de vida aborigen a través de la educación en el trabajo que los sacaría del estado de miseria física y espiritual, en el que el factor religioso fue un elemento de peso histórico para lograr su civilización y sometimiento pacífico. El avance de la Nación denotaba el destierro de la barbarie mediante el sojuzgamiento del vencido y la incorporación forzosa de éste al modelo de civilización propio. Pero el Estado debía hacer algo con los indígenas sobrevivientes, en el caso de la Patagonia con dificultades por la escasa disponibilidad de funcionarios públicos y la escasez presupuestaria.

la de la Iglesia metropolitana: bajo cuya jurisdicción estaban los Territorios Nacionales del sur, que se vio también impedida por la falta de clero secular. Incluso, en 1879 ya se habían retirado del sur de la provincia de Buenos Aires los padres Lazaristas que Aneiros había gestionado en 1872 solo habían llegado hasta Carmen de Patagones.

la de la Congregación Salesiana: Los salesianos ofrecieron en ese sentido una alternativa que resultaba menos costosa al Estado y estableciendo una relación de mutua conveniencia que no soslayaba los enfrentamientos políticos e ideológicos.

Con un argumento eminentemente práctico tanto en relación al sistema educativo como a las misiones, los salesianos argumentaban que su Obra traía además de ventajas directas una gran economía para el erario público y que los funcionarios del Estado les habían abiertamente confiado las colonias indígenas.

La escuela debía alfabetizar y homogeneizar las diferencias culturales para construir, a través de la escuela una nación con una identidad nacional común.

Se inicia así la destribalización y sometimiento del mundo indígena, a través salesianos en sus reducciones y misiones volantes.

La evangelización también fue funcional al propósito de homogeneización, y de cambio cultural en sentido occidentalizador. 12 De allí la importancia que tuvo el intento de reemplazar su sistema simbólico a través de la conversión. Convertir significó, adherir a una nueva fe, la católica romana, y adoptar con ellas las pautas culturales que el misionero trasmitía con el evangelio, asociado a civilización.

La educación de los indígenas en los valores cristianos en sus centros educativos fue una de las tareas fundamentales. El adoctrinamiento y la educación religiosa eran la clave de la transformación y la adaptación de los pueblos patagónicos a la sociedad civil:

Poco a poco aquellos misérrimos nativos tan despreciados por los civilizados, suavizaron bajo benéfico el flujo desde la religión, sus indómitas estaciones; vencieron su natural indolencia y dejadez, adquirieron los hábitos de trabajo, y aprendieron con gran apego las verdades religiosas hasta convertirse en fervorosos cristianos, modelos de bondad y de virtud. Era sorprendente ver la facilidad con que aprendían las lenguas extranjeras, demostrando también disposiciones y mucha inclinación para la música.

En el caso del Chubut, la expansión salesiana, no tuvo los alcances de otros territorios, dado que tanto las escuelas galesas, como las estatales, fueron anteriores a las salesianas y absorbieron gran parte de los sectores migrantes. Se ocuparon de los pueblos originarios y sectores marginales, simultáneamente captaron parte de otros sectores de migrantes, especialmente italianos y españoles, y los sectores acomodados conservadores.

Tentaban a la población con una amplia oferta en educación integral y moral cristiana, los internados, la separación por sexos, la implementación de la educación práctica en los talleres y en las escuelas de artes y oficios. Las escuelas salesianas fueron vistas por los agentes educativos estatales como verdaderos opositores al sistema.

El proyecto de Don Bosco se basa en la evangelización a través de la educación. Convertir a los indígenas y formar un nuevo hombre, exento de las lacras del liberalismo y del materialismo del estado masónico 16 fueron sus objetivos prioritarios.

 

Texto de “La educación en el Chubut 1810-1916” – Sergio E. Caviglia. Biblioteca Sarmiento, Puerto Madryn

 

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