Facundo Jones Huala aceptó una condena de 5 años y 2 meses de prisión, reconoció haber integrado la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y cerró mediante un juicio abreviado la causa que enfrentaba ante la Justicia Federal. Sin embargo, su posición respecto de los hechos no cambió: “él se considera un preso político mapuche”, afirmó su abogado defensor, Gustavo Franquet.
El letrado explicó que el acuerdo ya fue homologado por el juez y que las partes renunciaron a recurrirlo, por lo que únicamente resta conocer los fundamentos de la resolución.
La negociación permitió además que Jones Huala evitara enfrentar en un juicio oral la acusación más grave que impulsaba la Fiscalía, basada en el artículo 210 bis del Código Penal. Según explicó Franquet, esa figura contemplaba para el caso una pena que podía ubicarse entre los 5 y los 20 años de prisión.
“Era mucho más gravosa que esta”, señaló el defensor.
Finalmente, la Fiscalía desistió de avanzar bajo esa calificación y el acuerdo se encuadró en el artículo 213 bis. En ese contexto, Jones Huala reconoció la existencia de la RAM y admitió haber sido miembro de la organización.
Franquet remarcó que esos dos puntos no representan una modificación de lo que su defendido venía sosteniendo públicamente: “Él siempre dijo que la RAM existía y que él era miembro de la RAM”.
Pero quizás la definición más significativa del abogado llegó al explicar cuál es actualmente la posición de Jones Huala frente a la condena.
Según Franquet, durante las conversaciones mantenidas personalmente con representantes de la Fiscalía, Jones Huala “reivindica haber sido de la RAM y reivindica la existencia de la RAM, porque cree que hay una lucha política”.
Y agregó: “Él se considera un preso político mapuche”.
El defensor explicó que Jones Huala comprende que las leyes argentinas encuadran su conducta como delito, pero diferenció esa situación jurídica de la interpretación que hace personalmente su defendido: “Entiende que hay leyes y que para esas leyes él es un delincuente, pero obviamente no se considera un delincuente”.
De esta manera, el juicio abreviado permitió cerrar una causa que podía derivar en una condena considerablemente mayor, pero no significó que Jones Huala abandonara su reivindicación de la RAM ni la interpretación política que realiza de su encarcelamiento.
Además, fue declarado reincidente por su condena anterior en Chile. De acuerdo con Franquet, esto implica en principio que deberá cumplir la pena completa, sin la posibilidad ordinaria de acceder a la libertad condicional.
Jones Huala permanece detenido en la Unidad 14 de Esquel, donde, según su abogado, trabaja y estudia. La defensa calcula que, teniendo en cuenta el tiempo que lleva privado de su libertad, terminaría de cumplir la condena alrededor del 7 u 8 de agosto de 2030.
Nota elaborada en base a declaraciones a FM del Lago de Esquel

